lunes, abril 29, 2013

Uthita Trikonasana




Significado:

Utthita: extendido, estirado.

Tri: tres.

Kona: ángulo.

Para realizar la postura:

La postura se realiza primero por un lado, luego por el otro, siempre empezamos por el lado derecho.

1. Parte desde la postura Tadasana, de pie en el centro de la esterilla con los pies juntos.

2. Abre las piernas aproximadamente un metro. Los pies miran de frente. Los brazos mantenlos en línea. Las palmas de las manos que miren al suelo. Ten los dedos abiertos.

3. Gira el pie derecho, a la derecha; el pie de atrás, el izquierdo, gíralo en 45º hacia dentro. Manten un línea entre los pies. Entre el talón del pie derecho y la mitad del lateral del pie izquierdo traza una línea imaginaria. Es paralela a las líneas de la esterilla.

4.  Deja caer tu cuerpo hacia el lado derecho flexionándolo lateralmente, apoyando tu mano en el tobillo o empeine de la pierna.  Ajusta la cadera delantera. La cadera trasera se extiende y rota externamente. No trates de bajar mucho, es preferible mantener la armonía y plano de la postura. Adapta sin demostrar. Ajusta.

5. Los hombros se abducen, se abren.

6. Los codos se extienden plenamente

5. Mantén los brazos rectos. Gira suavemente la cabeza, giro de columna cervical, y mira el dedo pulgar de la mano izquierda.

6.Respira, mantén respiraciones.

7. Vuelve al centro y repite lo mismo en el lado izquierdo.

Músculos principales que se movilizan:

En la pelvis y piernas los cuádriceps, sobre todo los isquiotibiales de la pierna delantera. El psoas. Los glúteos mayores. EL tibial y el peroneo.
En el tronco los erectores de columna, los oblicuos.
En los hombros y brazos los romboides y las escápulas, los deltoides, los trapecios, los tríceps.

Beneficios
Postura donde todo se abre, nos abre las emociones. Por tanto muy positiva por ejemplo ante la depresión, cuando permanecemos bajos de ánimos o tristes.

Por otro lado nos enraíza fortaleciendo  las piernas y las caderas, nos enseña a permanecer en el lugar, a sentir la fuerza del suelo, y a transmitirla a lo largo del cuerpo.

Regulando adecuadamente la postura nos ayuda para los dolores de espalda, para las tensiones de cuello y cervicales.

Con una correcta colocación de costillas y tórax lo que favorece es una expansión adecuada de la respiración por todo este espacio, con múltiples beneficios.

Fortalece las piernas y ensancha suavemente  el pecho. Libera y coloca las caderas.



domingo, abril 14, 2013

Lo rígido y lo dulce




"Sea lo que sea lo que estés haciendo, practica tanto el aquietamiento como la percepción. El aquietamiento es la calma silenciosa; la percepción es un estado atento y despierto.
Hay quienes preguntan qué significa una mente clara. Una menta clara es una mente vacía"

Antología del cultivo de la realización (escrito entre 1400 y 1600 )


El otro día me decía un alumno tras una clase:

"Últimamente en el día a día me noto mucho en las situaciones en las que estoy rígido, lo siento en el cuerpo, en la emoción, y en partes de mí, es como una máscara".
Y le conteste:
"Eso es maravilloso. Ahora busca la dulzura, y fluye con ella. Te estas resquebrajando".

El yoga, su practica constante, igual que es un viaje hacia el corazón, también es un viaje hacia la dulzura. 

Cuando uno practica una postura de yoga, y reitero que para que haya yoga ha de haber una atención, una intención, una respiración y un equilibrio y ajuste constante y relajado, uno observa su cuerpo, y se da cuenta de la rigidez de muchas de sus partes, entonces con paciencia aprende adaptarse, a permanecer, a calibrar y ese es un camino para comprender, para comprenderse. Lo hemos comentado muchas veces, no hay meta, no hay afán de llegar en la postura, es insignificante ser flexible o la forma perfecta de la postura, lo que importa son otras premisas, importa el todo en su conjunto.

Hay que recordar que lo rígido tiene facilidad para romperse, nos inmoviliza, y solidifica la máscara.

La postura te pide atención y entrega, así como adaptabilidad sin esfuerzo fuera de tono. Aceptas lo que es, que puede ser esa rigidez, la aceptas con complacencia, y así avanzas, sino se convierte en una resistencia o en una lucha, y eso no es más que un bucle.

El aprendizaje de la conciencia corporal, el descubrir permanente del cuerpo y sus partes, de sus diálogos  de sus tensiones, de su paz, de su infinitud, de sus limites nos lleva a un continuo descubrimiento, y eso nos despierta, y nos da alegría.

La perseverancia tranquila hacia la concentración en la postura, el viaje de entrega y abandono, de vida e inteligencia sutil que supone la respiración, la liberación de las tensiones. Todo ello nos va llevando a una estado de apertura interna.

De un abrirse hacia la vida, de un comulgar con la vida, y esa sensación es dulce como la miel.

El cuerpo se va abriendo desde dentro como una flor, y la mente presta más atención a las flores de la existencia que a otras situaciones donde nos cerramos, donde no respiramos, donde las tensiones, donde las rigideces se convierten en pequeñas cárceles reiterativas que nos abocan al sufrimiento. Entonces es importante estar atento  a las diferentes situaciones de dulzura que surgen en el interior, y se da cuenta que no hay máscaras y hay una conexión con uno mismo, con lo que es, con lo que anhela, con la plenitud del existir.

Todo es tan simple que asombra, sólo hay que ser constante, y ese asombro se convierte en algo permanente, el asombro del presente que uno vive.




lunes, marzo 18, 2013

Asteya, no robar ( ética del yoga )







"Unir juntos los filamentos de la mente" es uno de los significados clásicos de Yoga.

"La apertura interior de corazón transforma de un modo extraordinario el carácter, lo convierte en algo positivo, hace de nuestra vida un centro de luz, de estímulo interior..."
Antonio Blay


Asteya, se entiende como no robar. Entiendo que para lo que vamos a comentar no es el significado en el sentido clásico del término. No es que le robe algo al vecino por ejemplo, su dimensión es más profunda.

En asana  que es donde nace la comprensión de su dimensión más honda, significa que  voy aprendiendo a estar atento y alerta de un modo relajado a la postura de yoga. Mi atención no se distrae, al revés se amplía. Ese estar atento a mí, a lo que siento, a lo que me pasa, a mi cuerpo, a mi respiración sería un buen primer paso para comprender asteya, ya que si estoy atento en postura, aprendo a permanecer centrado.

Si aprendo a estar centrado puedo aprender a no robarme muchos aspectos de mi vida. Puedo aprender a vivir mi presente en mi vida diaria y estar atento a los pequeños detalles que suponen el día a día, y con ello no me robo, no dejo que mi vida pase distraída en lo que quiero y en lo que soy.

En el sentido amoroso puedo estar atento hacia aquellas actitudes que abran, que permitan crecer mi corazón, en lugar de estar atento en actitudes o emociones dañinas hacia mi persona, que hacen que emocionalmente me robe en el acto y en la hermosura de vivir, en el hecho de "estar amando".

En el aspecto mental prefiero que mi atención se dirija hacia aquellas conversaciones interiores que me hagan mejor persona, no conversaciones interiores que surjan de la ira o el miedo, y que favorezcan situaciones de dique o bucle dentro de mi mente, robándome así fluidez y ligereza.

Cuando me alimento trato de hacerlo con alimentos que no me roben la salud. Cuando me siento a comer lo hago como momento de compartir para no robar la paz a mi estomago ni a mis órganos  ni a mis acompañantes en la mesa.

En mi espacio personal trato de respetar mi espacio propio, no dejándome arrastrar por espacios de obligación propios o espacios de otros, así no siento que se me roba mi espacio, pues los límites se han marcado o negociado ya dentro de mi, ya con el otro.

En el ámbito energético hay un faro de "escucha" permanente interior que va calibrando energías y descansos, hacer y no nacer, acción y detenerse, de modo que no me robo mi energía y mantengo en lo posible cierto equilibro.

En el aspecto físico y respiratorio procuro mantenerme despierto y en permanente practica mediante el yoga, la salud de mi cuerpo y mi respiración. Con mi cuerpo para mantener la salud, la armonía y con un sentido de anclarme mucho en tierra, pues muchas veces la mente me roba la vida, y he de estar igualando y creando un equilibrio entre cielo (mente) y tierra (cuerpo). La respiración por otro lado es el termómetro de lo que soy, me dice como me encuentro y me trae la Presencia, el vivir en presente por ello trato en lo posible no crearla muchos obstáculos para que me recorra libremente.

Hemos comentado algunas características de asteya. Bien, una vez surja la comprensión hacia nosotros, hacia nuestro propio trabajo interior podemos empezar a practicarlo hacia los demás, no robándoles su tiempo, su vida, sus emociones, su salud, su amor, su alimento, su espacio personal....etc.

Ismael Lo -"Takou Deneu"








domingo, marzo 03, 2013

Ahimsa, la no violencia (ética del yoga)




"Sostenemos nuestro mundo con nuestro dialogo interno"
Carlos Castaneda



Dentro de Yama, la ética del yoga, hay un punto del cual hablaremos hoy, ahimsa, la no violencia.

Ante todo recordemos a Gandhi. Si hubiera un ser humano que pueda personificar la comprensión de dicho principio ético sería él. Con la comprensión de ahimsa, como un sol, transmitió el entendimiento de que sí era posible liberarse del yugo colonial británico sin ser violento. Emanciparse sin dañar. Hablamos de la independencia de la India.

Volvamos a nuestra realidad. La violencia como tal se manifiesta en nuestra vida de muchos modos. No hace falta ser físicamente violento, eso sería la comprensión más grosera.

La semilla en nuestro caso es nuestra esterilla. Yo creo que a estas alturas es bueno darse cuenta que la esterilla es un lugar "sagrado" de práctica, simplemente por el hecho que nos entregamos a una práctica interna de conocimiento de uno mismo. Y así aprendemos a sacralizar nuestro cuerpo, y eso es importante.

Al realizar las posturas vamos aprendiendo a respetar nuestro cuerpo, a regularnos con nuestros límites, a aceptar lo que somos. Ahimsa va naciendo y creciendo en este trabajo interno, aprendiendo a no hacernos daño, aprendiendo a no competir, aprendiendo a escucharnos. Por otro lado el yoga nos va convirtiendo en personas más vulnerables y tiernas, más amorosas y menos exigentes. Ahimsa en realidad es el amor que surge en uno hacia uno, un amor unido a un gran respeto por uno.

Es bueno darnos cuenta también que la práctica  nos lleva al centro de nosotros mismos, ya sea en asana teniendo como eje de las partes, la columna; ya sea de un modo más sutil, siendo un camino hacia el corazón. Esa intención,  hace que no estemos siempre en dualidad, y al no tomar parte, todo fluye mejor, y ello favorece la no violencia y el respeto por uno mismo, digamos que hay menos lucha interna.

Internamente dentro de nuestro mundo interno si yo me cuido genero amor, si no me cuido genero violencia. Si mis pensamientos son pensamientos de miedo, de lucha, de envidia...etc. Pensamientos "nocivos" que estan ligados a las emociones en muchos casos y que nos condicionan, ello no suele hacernos bien. Alguna vez hablabamos en este blog de la metafora del jardinero que cuida las flores de su mente. Es positivo regarnos e impregnarnos de aquello que nos sana. Resulta aqui indispensable tener siempre la presencia del corazón en todo este proceso, sin él, no es posible comprender ahimsa.

Los hábitos y la permanente reactividad nos ciegan, y no nos dejan llegar a nuestro corazón. Ahimsa transforma los hábitos más perjudiciales, genera otros más amables. Nos despierta hacia aquellas reacciones que no nos dañan. Ahimsa es amabilidad, hay que ser amable con uno mismo.

Una vez sientas ahimsa, desde tu esencia impregnaras de amor tus actos, tus pensamientos, tus emociones, tu cuerpo, tus gestos...aparecera de todas maneras en muchas ocasiones la violencia, camuflada o no.
 No pasa nada, todo consiste en darse cuenta y seguir regando aquello que nos permite crecer como seres humanos con el corazón abierto.





domingo, febrero 24, 2013

El kiosko de la humanidad


Soy muy ligero de sueño, diría que ligerisimo. Han sido muchos años de vida en el campo a lo que sumamos que me despierto con el vuelo de un mosquito. Eso hace que aquí en ciudad, el paso de los coches en el silencio de la noche, o la propia contaminación lumínica nocturna me despierten o mi propio ser, al que le gusta la madrugada se despierte. He avanzado en que no me irrito, lo acepto y lo disfruto, lo vivo plenamente, y siento cada momento que me da ese vacío de la noche.

A las seis de la mañana abren un kiosko de churros cerca de casa, suelo ser de los primeros, suelo tomar algo y luego partir hacia el campo. Mientras tomo algo caliente sintiendo el aire frío que viene desde el mar por esa avenida grande de Huelva, observo en silencio. Las calles sin vida, y este kiosko es como una isla donde van llegando náufragos de todo tipo. El kiosko se encuentra al aire libre pero es una isla grande porque acoge a todo aquel que viene a estas horas intempestivas.

Una madrugada se juntaron, un trío de cazadores vestidos de cazadores con su chaqueta verde y su gorro-muy en su papel-; dos vagabundos lucidos y felices- sin casi ropa encima-; un padre que charlaba de su hijo con dos adolescentes que venían de marcha; unos empleados que recogen la basura y acababan su jornada nocturna-con sus carritos aparcados a la vera del kiosko; una señora con aires de tímida hablaba con un señor con aires de noctambulo, de fútbol.

-Nos encontrábamos sin hacer nada, esperando el jabalí  Pasaron unas palomas y empecé a dispararlas, le dije a Paco, dispara, pero él no lo hacía, decía que no era época. Yo me cargue las tres que pasaron.

-Vengo de trabajar de madrugada y mi hijo es tan cómodo que me pide siempre que le lleve al instituto, ya es adulto, llego cansado y le llevo porque le quiero, pero es así en todo, no mueve un pie, no sé como hacerle entender las cosas, dialogo una y otra vez con él pero nada. Como le suelto 250 al mes, vive feliz, sin ayudar en casa ni a su madre ni a mí.

-Hermano tienes un cigarro
-No, no tengo.
-¿Estas cuadrado?
-Es la ropa que abulta
-Pues yo llevo cuatro años de dieta. Hoy encontré un refugio, se lo he enseñado al colega....¿A qué te dedicas?
-Hago yoga
-Una vez entre en una casa abandonada y había una biblioteca muy grande, lo pase genial leyendo libros, había varios de yoga. Pues esta dieta que hago, pues llevo cuatro años sin comer es muy de yoga no?
-No sé
- ¿Y eso de permanecer como un cadáver?
-Eso es la relajación final, una metáfora.
- Me gustan las metáforas, te permiten soñar.

-Yo creo que tienen que traspasar a Benzema,-le decía él a ella-
-Pues a mi me gusta, lo que pasa que es que no se amolda, no le dan confianza, se siente inseguro.
-¿Con toda la pasta que gana?

-Trabajamos para los políticos recogiendo su mierda, y somos la gente honrada las que estamos aquí día a día, pagando impuestos para ellos. Dame un euro de churros, y el "cafesito sólo por favor".

Acabe mi bebida  y partí para el campo, a dar de comer a las burritas, los pollitos, los perritos y a regar a las plantitas y los árboles.

Roberta Flack- Killing me sotly (versión con Fugees)






domingo, febrero 10, 2013

El PLOCC es vida, nuestro apoyo.

                                                                   

"Democracia participativa es una expresión amplia, que se suele referir a formas de democracia en las que los ciudadanos tienen una mayor participación en la toma de decisiones políticas que la que les otorga tradicionalmente la democracia representativa, esta última es una de las democracias más usadas en el mundo. Implica una participación ciudadana intermedio entre democracia representativa y democracia directa."
Wikipedia

El PLOCC es la Plataforma Onubense de Cultura Contemporánea, la forman ciudadanos de Huelva en apoyo de una cultura popular, democrática y con plena participación de las personas y de las familias de Huelva.

 Es "Un espacio de creación, difusión y disfrute de la cultura" y sus miembros realizan la labor de un modo altruista.

Una vez al mes se organiza un mercadillo donde diversos artesanos muestran sus creaciones, también grupos de música, hay talleres para niños....por un lado es un modo de recuperar nuestro espacio público, de dar vida a nuestros parques; por otro los domingos PLOCC resultan maravillosos por la alegría, la creatividad y la entrega de los que participan. Su público fundamentalmente somos las personas que vivimos en Huelva que vamos con nuestras familias a disfrutar de un espacio libre  y saborear este espacio como un extraordinario ejemplo para nuestros hijos.

En este denominado PLOCC manta, el "Mercado de Arte, Artesanía y Trocherías", se organiza una rifa y se tiene un pequeño puesto de bebidas y bocadillos, cuyos ingresos van para apoyar los talleres de teatro, fotografía, música, literatura, cómic  poesía, cine, etc, y muchos talleres para niños y niñas que se organizan en la sede del PLOCC, situada cerca del antiguo mercado de abastos. En ese espacio situado en el centro de Huelva, donde lo que prima no es el lucro y la avaricia, sino la posibilidad que todo el mundo tenga acceso a la cultura de un modo cercano y en plena libertad. Donde sus talleres funcionan y las personas participan, y nuestros hijos también y con ello somos más personas, se nos da la posibilidad de abrir nuestra mente y nuestro corazón.

Pero ha llegado el Ayuntamiento de Huelva, y ahora quiere cobrar por los puestos del PLOCC que se realizan en los parques. Se ha tenido que anular este fin de semana el PLOCC manta.

Es que no voy hacer ningún comentario al respecto. Es tan alucinante que todo queda dicho. Pero me permito una reflexión:

Es importante y mucho que nos demos cuenta, que tengamos consciencia que sólo nosotros con nuestra entrega, nuestra alegría, nuestra esperanza y nuestros actos podemos hacer una realidad más libre, más acogedora y creativa para nosotros y nuestras familias, y menos dictada a intereses políticos, económicos, comunicativos o los que sean. Para ello hay que empezar por un paso, y luego otro, y luego el siguiente, así se avanza.¿ Estamos en una democracia no? ¿O es una democracia interesada solo para unos pocos?

domingo, enero 27, 2013

El yoga: un espacio creativo y de libertad


"...Me volví humilde con relación al cuerpo...Ahora tenía que habitarlo, respetarlo, amarlo, con toda la fuerza femenina, alimentarlo y comprenderlo...Mantener mi corazón en mi cuerpo se convirtió en mi práctica, y ello se ha vuelto glorioso. Incluso el primer despertar a la perfección y la gracia no se aproximó al gozo de vivir en el cuerpo, en los sentidos, en cada instante. Amo mi vida de otro modo. Se ha convertido en el espacio de la libertad. "  Una maestra espiritual

Empecemos por el principio: uno hace yoga, posturas, asanas encima de su esterilla. Empieza a tener contacto con su cuerpo, con su respiración; su atención se reparte en la postura buscando sentirse bien. Surge una actitud con la práctica, una actitud de observarse, de sentirse.

Uno va "sintiéndose", surge un sentir. "Un modo de verse". Digamos que llegamos al yoga con un desconocimiento interno de nosotros. Los músculos, los huesos, los órganos han vivido ahí, pero no les hemos prestado mucha atención. Sólo nos hemos acordado de ellos cuando hay dolor o movilizando lo externo, lo visible al realizar algún deporte.

Al permanecer en postura mientras respiramos, pues la respiración transmite nuestra atención a lo interno, vamos ganando espacio dentro de nosotros, vamos conquistando nuestro continente interno, uniendo las partes: nos damos cuenta de los brazos, del torax, del eje de la pelvis, de las piernas, etc. Todo ello, esa atención va creando ese espacio dentro de nosotros, es un espacio que se respira, que se siente, es un espacio de amor hacia uno.

En realidad surge una conciencia de aquello que sentimos.

Entonces uno se va reconociendo, se va construyendo desde dentro, surge el reconocimiento de lo que uno es. El propio cuerpo va generando su espacio natural correspondiente a cada cuerpo, a cada morfología. Aparece la armonía de lo que uno es.

Según avanza la conquista del espacio interno uno se da cuenta que no sólo es un espacio corporal, también es un espacio mental, un espacio emocional, un espacio respiratorio, un espacio espiritual. La mente menos comprimida tiene menos reactividad. Las emociones fluyen de un modo más saludable. La respiración se amplía y te recorre, te alimenta. Además, si la respiración es vida, sientes que la vida te llena.

Normalmente si uno vive comprimido en su cuerpo, aparece la rigidez. El cuerpo está duro, la mente se reitera en los mismos quehaceres, en las mismas neurosis. Y si uno es rígido, hay más facilidad para romperse.

El espacio es libertad, es silencio, cuando hay espacio puedes moverte, hablo de moverte dentro de ti, hay aire que moviliza, hay atención al conjunto. Y es muy positivo ser libre internamente. Siempre hay horizonte, hay luz.

Hay creatividad.

Pero lo más importante es que dicho espacio genera un modo diferente de sentirte. Digamos que ese espacio, aunque parezca increíble va en dirección hacia tu corazón, por eso hablaba antes que era un espacio de amor. No es que pienses en ello, simplemente la atención, junto con la respiración, junto la calma, junto con el silencio, junto con la actitud de estar en contacto íntimo contigo en una postura de yoga te lleva a tu corazón.

Una vez que sientes eso, sientes que el almendro ha florecido y tu corazón ya es un sol.

                                                                        

lunes, enero 07, 2013

Navidades del 2012


"Ya que es dando que recibimos,
y perdonando que somos perdonados"
San Francisco de Asís
Desde niño hay diversos sentimientos que me invaden con las navidades, son contrapuestos, uno es integrador, otro me disgrega.

Uno es de vuelta a mis orígenes, a mi familia, a mi raíz, a mi vida adolescente en Madrid. Llevo años fuera de la capital y cada vuelta es una vuelta de tuerca, es una espiral: de amor, de aprendizaje, de conocimiento de mi sentir con mi familia, es una ventana de felicidad. Mi madre, mis hermanos y hermana, mis sobrinas y sobrino. "El tiempo pasa pero el amor permanece" leía en un cartel cuando era niño, esa frase se me quedo grabada en la memoria.

El amor es fundamental, esencial, extraordinario y maravilloso, y resulta indispensable ser plenamente consciente de él para repartirlo con generosidad y valentía. La familia, la tribu, la base, la luz, la entrega.

Hay otro sentimiento que me invade en navidades, también desde la infancia: observar el consumo infernal, el comer desaforado, y la soledad de tanta gente en ese bullicio de personas. Pensaba: "Madrid es un desierto lleno de personas".

Me duele ver a tantas personas durmiendo en la calle, me duele verlos envueltos en mantas, buscando pequeños refugios ante ese frío seco de Madrid. Resulta que esos pequeños refugios sean muchas veces la entrada a los bancos, donde se encuentran los cajeros, es una ironía atroz y cruel.

Cuando era niño cogía comida de casa, preguntaba a mi madre si me podía dar alguna manta o ropa, y me bajaba corriendo a la calle el día de navidad para darlo al señor sirio que vendía en la esquina, encima de una caja de cartón tabaco suelto. Le preguntaba por su vida, y él me la contaba. Me sorprendía su dignidad.

Este año observaba grupos de cinco o seis personas compartiendo "refugio", abrigados todos en mantas, juntos unos a otros, pegados, unidos, envueltos hasta la cabeza, sólo se veían mantas acurrucadas. He visto esta situación en Madrid, pero también en Huelva.

Ayer andando por las calles veía los cubos de basura llenos de cajas de juguetes, cientos y cientos.

En todo este proceso interior que supone el yoga, hay algo muy importante, el ser consciente del esfuerzo que supone ser consciente de uno mismo: de sus sentimientos, de sus emociones, de su cuerpo, de su respiración, de su ser, evitando así automatismos en todos estos aspectos, evitando ser ciego ante la propia comodidad de estos aspectos. El ser consciente rompe las capas, rompe todos los muros que protegen tu corazón y se abre a la dicha, a la felicidad de ser consciente y consecuente, al acto de ser responsable de aquello que "sientes", de ser soberano de tu vida, pues sólo así uno es capaz de abrir los ojos y además de verte, ver. Uno puede comprenderse y comprender porque amar es compartir y todo ello nace de nuestro interior, de ningún sitio más. Da igual que busquemos fuera, porque fuera siempre será desierto hasta que dentro no crezcan las rosas. Objetos, formas, placer que va y viene, apegos al consumo, búsqueda de llenar un vacío que sólo es fértil si permaneces en contacto con lo íntimo de tí. Navidades del 2012.





domingo, diciembre 16, 2012

la belleza de las formas y su vuelo





¿La belleza está en las formas, o vuela y se posa?

Estamos rodeados de belleza, por doquier. Esa belleza me inunda muchas veces y se apodera de mí, permanece un momento y vuela.

A lo largo del día hay una parte consciente de mí, como un radar de lo bello, que me avisa, entonces me detengo y observo, puede ser la neblina que inunda hoy los cielos de Huelva, la poca nitidez de las formas, la claridad que va naciendo en el día, esa sensación húmeda y perdida.

Quedarme quieto y dejarme imbuir por lo bello. Respirarlo y no tener palabras para describir la sensación que me invade, sólo saber que aquello hermoso que me transmite me llena.

La belleza se posa un momento, entonces, mi ser, como un ente propio le dice a la atención:

"observa, mimetízate, respira lo fugaz"





La belleza es astuta y el ojo y el ser del que observa tiene que entrar en comunión con aquello que te regala la vida. Puede ser la curva de un ave que se posa, el dibujo de su cuerpo, o las intensidades de sus colores, su propia degradación cromática. Da igual como lo percibas, la cuestión es ser igual de astuto que la belleza y permanecer alerta.

Me ha ocurrido muchas veces que tras las clases de yoga, ese momento final, donde lo que prima es la unidad de aquello que permanecía fragmentado  donde reina la calma, la dicha, ese centro...y sentados ahí para el saludo final observaba a los alumnos, y veía como alguno irradiaba la belleza del momento. Llevaban años de práctica y un día, una luz que emanaba de lo más hondo de sí les hacía brillar, y todo ello me resultaba sorprendente. Eran como pequeñas antorchas donde la calma del reencuentro había logrado posar aquello que era fugaz.

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Asociación Onubense de Yoga
Huelva

domingo, diciembre 02, 2012

yoga, ego y la importancia personal





El yoga es un camino interior. Un camino personal. Una decisión.
Implica volver a encontrarse con uno mismo una y otra vez, eso es lo que significa la práctica.
Es una entrega hacia la atención, es reincidir en educar la atención interna.
Es sentirse, es respirarse, es aceptarse, es comprenderse.
Uno se vuelve hacia uno mismo, y aprende  adaptarse, en calma.
Surge la presencia, lo mental ya no es tan amo. Sólo es posible en paz.
Tu realidad, lo que te circunda, entonces se vuelve amable, no es tan rígido, y  todo fluye con mayor libertad: las personas, las circunstancias, la vida.
La conciencia entonces va despertando en ese juego de atención y se va ampliando, el darte cuenta.
Tantas cosas que eran importantes, tantas luchas en las que uno tenía que ser ganador, tanta energía desperdiciada, todo eso ya no tiene importancia.
Lo que realmente importa simplemente es, y tú te adaptas, a eso, y a lo que viene y a lo que se va.
Todo esto, todo este viaje va menguando tu ego, tu importancia personal, no tienes que estar permanentemente demostrándote.  A la vez que conquistas la atención, transformas tanto protagonismo porque la práctica no te baja cualquier humo, simplemente lo disipa.
Suave y ligero como una pluma que se lleva el viento.
Para que más.





domingo, noviembre 25, 2012

Bajando a tierra: algo más de Muladhara





Es tiempo de siembra de los árboles. Hace un año estuve recogiendo semillas, cortando esquejes. Todos en su momento los coloque cuidadosamente en una macetita. Han pasado los meses, y de las semillas por un lado, de las ramitas por otro, han nacido árboles. Meses de regar y estar atento a ellas.

Me encanta plantar árboles, me gusta mucho ese tiempo lento del brotar de la tierra, ese tiempo lento de nacer de lo minúsculo y convertirse en un pequeño arbolito.

Hay muchas macetitas, hay muchos arbolitos, y voy plantando despacio cada uno de ellos, sin prisa, ofreciéndome como un regalo el plantar vida, vida para compartir con la tierra, con el sol, con los demás arboles, con los pájaros, con las mariposas con la naturaleza.

Sólo planto uno o dos cada vez  que subo al campo, y lo hago tras realizar todas las tareas campestres, las tareas fijas son las siguientes:

-Limpiar el agua de las gallinas, de los perros y de las burritas, llenarlo de agua limpia.
-Dar de comer a las burritas, por un lado su mixtura de cereales, por otro la paja colocarla en sus comederos en el pajar. Me encanta "trinchar" la paja y deshacerla en sus comederos. La paja está en empaques en forma rectangular, que tengo apilada para todo el año.
-Dejar la comida a los perros.

Por otro lado hoy tocaba sanear alrededor de los frutales, y he repasado con la azada varios pequeños limoneros, un manzano, un aguacate y dos olivos. Todos han nacido de aquello que comí.

También he cortado ramitas de un granado, y las he plantado a la vera de una de las vallas. Con el tiempo se convertirá en una valla vegetal llena de deliciosos granados. A veces creo que dentro de cincuenta años una niña cogerá bajo el sol de primavera una granada, su madre la partirá y comerán ambas de ella. Al plantar el palito de granado es como si les ofreciera la granada, es mi regalo.

Hace un año plante un pequeño jazmín cerca del Be-Bop, para acordarme siempre de él. Ha crecido tanto que hoy he atado sus ramas en ramilletes a la verja del gallinero. Sólo le falta florecer. Verde, verde está el jazmín.

Puse también una caja de plástico, de esas de fruta, llena de paja en el gallinero. Hay una gallina en el gallinero que pone huevos. Y me he regalado una incubadora, así que dentro de veinte días los pondré en la incubadora.

Hace unos días también me encontré un arbolillo en una basura de Huelva ciudad, lo he podado y lo he plantado al lado de una pequeña higuera.

Corté también hojas de higo chumbo de una chumbera en la entrada de casa, y las plante en hilera. Hoy ha sido como profundizar en la creación de futuras barreras vegetales.

A veces comentamos que vivimos mucho en lo mental, y eso resulta pesado. Cuando estoy con la tierra, sintiéndome a la par de la naturaleza, todo adquiere su fragilidad, ya nada es tan importante, voy comulgando en mis labores de campo, oliendo el aire y observando los cambios de luz, deteniéndome para apreciar la belleza de los diferentes momentos. Bajo a tierra y me habito a la par con todo.

Pisar y sentir la tierra, centrarme en pequeñas labores donde mi inteligencia corporal, mi inteligencia del sentir, mi inteligencia respiratoria viajen juntas. Pequeñas labores donde la atención no se encuentra distraída más allá del acto en sí que estoy realizando. Labores simples, quehaceres donde no hay tanto mental y donde la presencia resulta más obvia en su disfrute.


Ravi Shankar





domingo, noviembre 18, 2012

Lo lleno y lo vacío en la meditación



"Todo el cuerpo debe ser transparente y vacío. Dejar que el interior y el exterior se fundan y devengan uno" 
Antiguo maestro taoísta

Llenos de ocupaciones. Llenos de preocupaciones. Llenos de rapidez. Llenos sin tiempo. Llenas las horas. Llena la tripa. Llenos de lo insustancial. Llenos de quejas. Llenos hasta la glotonería.

Acostumbrados a habitar únicamente el espacio mental, este se llena con rapidez. Así, lleno todo, da más seguridad. Se llena para huir del vacío. Se llena buscando sin límites. Se llena porque nos han enseñado a llenarlo.

Una vez el trastero de nuestra mente se encuentra lleno, ¿cómo puedo vaciarlo?

Pues, si se encuentra hasta los topes, surgen todo tipo de enfermedades.

Sin espacio interno no corre el aire, no llega el olor del jazmín, lo caduco se apodera de mí, pienso que es algo nuevo añadir algo más al trastero pero, en realidad, es terreno ya arado y marchito.

Cuando meditamos y aprendemos a observar lo que somos en esa innumerable lista alocada de pensamientos, al inicio, esos vectores sin orden, esas emociones adheridas nos damos cuenta como corremos detrás de todos ellos y nos vamos acostumbrando a nuestra soledad y nuestro vacío. Sin miedos.

Buda decía: "Simplemente respira".  Un maestro taoísta añadía: "Doma tu caballo".

Si mi atención va a mi respiración y con ello fijo al observador. Si profundizo en mi respiración, y lo alocado se va vaciando. Si tanto ruido mental va menguando, y va surgiendo el silencio interno. Si dialogo con mi cuerpo y con mi respiración. Si aprendo a estar centrado. Si aprendo a habitarme, a vivirme, a sentirme.

Ya estoy vaciando el trastero. Ya voy transformando lo caduco. Ya empiezo a oler a jazmín.

Así aprendo a estar vacío, a profundizar, a retirar las capas, a fluir como un río.

En el silencio soy. Si me lleno, me vacío. Y así estoy, respirando mi vida. Y ya vacío estoy abierto a ti, a la vida y al cielo, a la tierra y a las flores.

El Último de la Fila-"A Jazmín"

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Huelva




sábado, octubre 20, 2012

Un puente es para cruzarlo


Un alumno le lleva al maestro su poema, en el cuál dice:
"Una mariposa:
le quito las alas
¡y se vuelve pimiento! "
El maestro le responde:
No, no; eso no es así, déjame corregir tu poema:
"Un pimiento:
le pongo unas alas
¡y se vuelve mariposa!"

Otro aspecto muy interesante y profundo del yoga es que con el paso de los años potencia aquellas cualidades que hay en nosotros, que nos hacen mejores personas, mejores con nosotros y con los demás.

Muchas veces pasamos por la vida más pendientes de aquello que nos destruye, que de aquello que nos permite crecer. Yo puedo vivir por ejemplo en la queja permanente, o también puedo vivir culpabilizando a los demás de todo lo que me ocurre, o puedo vivir en una permanente distracción para huir de estar conmigo un ratito, o encerrarme para huir de mis miedos, o puedo vivir siendo un déspota,  o un ser nada amable, hay tantos modos de vivir.... Realmente uno elige como vivir, pero el fondo del asunto es que muchas veces simplemente no nos damos cuenta como somos, no nos damos cuenta cómo vivimos.

El yoga, su práctica, da luz a lo mejor que somos, por otro lado te permite darte cuenta de otras inercias, digamos más oscuras, y simplemente te permite aceptarlas y verlas, con ello, ya hay un avance importante, surge la oportunidad, el espacio para el equilibrio. Todo ello, como he dicho en más de una ocasión, surge de lo íntimo de lo que eres. Pero esa luz que da, que te muestra lo mejor de lo que eres como persona, que dimensiona lo hermoso del vivir es algo muy hermoso, es poner un sol cada día en tu corazón.

Con ello ya hemos empezado a trazar puentes, pues los puentes se trazan primero dentro de uno mismo, puentes que muestran el camino de lo que soy, puentes para recorrer el camino de mi vida, puentes para aprender a respetarme, para amarme, para cuidarme, puentes para llegar a mi corazón.

En el puente puedo detenerme y observar el paso del río, oír a los pájaros cantar, ver las sombras en el agua, observar sus transparencias, oler los arboles que me rodean.

Aprendo entonces a unir los fragmentos de mi ser, de mi cuerpo, de mi realidad y con los puentes les voy dando unidad. Todo nace de dentro.

Una vez los cimientos son firmes, son estables, son flexibles a las crecidas, a la falta de agua, a la aparición de los diferentes elementos, entonces amplío hacia la vida esta metáfora de los puentes.

Un puente a la vida, un puente al otro, un puente a la amistad, un puente a la entrega, un puente al amor profundo por todos los seres, un puente a lo profundo de tus ojos, un puente a tantas y tantas cosas.

Es maravilloso tender puentes, y reconocer aquello que nos destruye, optar por ser mariposas, tener valor para vivir la vida con felicidad.

Djivan Gasparyan-"The Magic of  Duduk"


lunes, octubre 08, 2012

Presencia, limites, adaptibilidad, entrega y disfrute



La presencia surge de la práctica en asanas. La presencia es estar presente en lo que eres. La presencia implica vivir tu presente. Vivir tu presente es ser una persona más libre. La actitud interna de observarnos, de sentirnos educa la presencia.

Si estas presente reconoces tu calma. La calma implica un centro. Un centro implica un espacio limitado en principio donde sabes dónde se encuentran los parámetros que distorsionan ese centro. Que tensan, que fuerzan los límites trazados. Entonces surge un desequilibrio. No hay armonía. El ubicarte dentro de unos limites de lo que eres te da espacio. Si hay desequilibrio tienes la capacidad de equilibrarte en el centro.

La presencia te educa para adaptarte a los vaivenes de la vida, al día a día, a los imprevistos. Por un lado surge la capacidad de aceptación ya que reconoces las resistencias, por otro eres flexible ante las situaciones de la vida, y ubicado en ese centro tienes aire para respirar internamente, para moverte de un lado u otro, sin sentirte apegado a lo que ocurre. Sin sentirte presionado. Adaptarte por que la vida es adaptación. Si no te adaptas surge el sufrimiento, la no aceptación.

Si vives tu presente eres capaz de entregarte a cada momento. La entrega implica ser vulnerable, pues vas con el corazón en la mano. Si te entregas la vida te entrega su fragancia. Si te encierras sólo cabe ampliar los barrotes de tu cárcel interna. La entrega es algo maravilloso que te llena y te inunda, y sólo cabe hacerla en presente.

Viviendo en presencia, aceptando tus limites, adaptándote a las situaciones, entregándote a la vida sólo cabe el disfrute de lo que eres. Entonces el mundo es más amable, y tu realidad se transforma en una realidad amable, suave, amorosa.

Nos encanta azotarnos, alimentarnos de los mil demonios que nos pueblan. Vale, cojonudo. Pero aparte del azote cabe el disfrute, pon las condiciones, pon los medios, pon la actitud y hazte responsable de quien eres.

Entonces la fragancia de las rosas inundaran tu corazón. Y descubrirás el poder transformador de la presencia.

 
Miten-"So Much Magnificence"

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Asociación Onubense de Yoga
Huelva, Octubre 2012

sábado, septiembre 29, 2012

Hoy estuve en una concentración



En una concentración de ciudadanos en la plaza de la Constitución.
Personas de todas las edades, éramos muy pocos, pero estábamos.

Hoy decidí salir y juntarme con otros ciudadanos.
Hoy sentí que tenía que estar ahí, y estar siempre que pudiera.

No puedo  permanecer más en casa.
Viendo lo que veo.
Sintiendo lo que siento.

Hoy decidí empaparme, mojarme, involucrarme.
Por mí, por las personas, por lo que ocurre. Por todo.

Tracy Chapman-"Talking about a revolution"

miércoles, septiembre 26, 2012

Parada y fonda para sentir



A mí me gusta que mis clases tengan pauta, espacio, pequeños instantes donde las sensaciones tengan su momento en ese espacio de calma que vamos creando entre todos.

He comentado ya alguna vez que no creo en el fin de la asana, es decir en la figuritas flexibles, creo en la presencia que se crea cuando el alumno siente su cuerpo, siente su respiración, siente su atención dirigida a su interior, y de ello surge una calma, un momento, un instante que se prolonga, pues cuando nace y se alimenta supera las barreras de la propia clase para imbuirse en nuestras vidas.

Por ello me gusta la parada y fonda tras un trabajo específico con asanas, ya en dinámico, ya en estático, ya en pequeños vinyasas (pequeñas series), ya en lo que surja. Parada y fonda significa detenerse, pararse y sentir, colocarse las manos en el abdomen, sentir tu respiración, educar a tu atención a sentir tu calma, observar como avanza la clase y las capas de lo superfluo caen, y uno profundiza y se encuentra con el agua calma, y en esa parada y fonda le da tiempo a escuchar, a dialogar, a ser empático, a quererse, a reconocerse a él mismo.

Si uno vive en calma la vida es más hermosa y hay más claridad de lo que somos.

Nuestra mente no es la única que habla y posee la verdad, si nos educamos para escuchar el cuerpo, el cuerpo también nos habla, si nos educamos para escuchar a la respiración, la respiración también nos habla. Si nos educamos para estar atentos, la vida siempre estará al lado nuestra, no estará adelante o atrás.

Uno de los significado del yoga es unión, si unimos todos esos elementos que nos conforman con sus diferentes canales de información, si nos damos cuenta que en asana aprendemos a re-equilibrarnos, si proyectamos eso a nuestra vida diaria, nos daremos cuenta que disponemos de todo ello para aprender a adaptarnos a cada momento, a equilibrarnos, en definitiva a cuidarnos teniendo como base unos elementos de información que surgen de lo íntimo de nosotros.

La parada y fonda es conectar con la calma, es tener la capacidad de detenerte, es encontrar el fluir de la vida sin estar acelerado ni proyectado en ninguna telenovela mental. Es conocer tu realidad, es dialogar con ella con una actitud abierta.

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Asociación Onubense de Yoga
26 de Septiembre 2012



martes, septiembre 18, 2012

El chicle emocional y el centro




Con la práctica del yoga aprendemos a observarnos. Entre todo aquello que observamos se encuentran las emociones.

Muchas veces nos invaden de un modo tan poderoso que ellas se apoderan de nosotros, de nuestro actuar, de nuestro hablar, de nuestra respiración, de nuestro cuerpo. Forman nudos. Muchas generan enfermedades o simplemente nos condicionan tanto que dejamos de ser lo que somos para ser algo extremo o algo no ubicado en el centro de nuestro sentir. Ese centro real.

Me gusta el yoga porque su práctica te lleva irremediablemente a un centro, un centro interno donde sabes siempre, con plena seguridad empírica, que ese es tu centro, que ese es tu lugar de paz, que en ese lugar el agua está calma, que desde ese lugar puedes observar  dando nombre a aquello que te ocurre y poniendo los medios para volver a ese centro. Uno se da cuenta que ha traspasado sus límites, y el darte cuenta es la conciencia que te da el yoga. El darte cuenta que sí es posible vivir en armonía contigo mismo.

Es maravilloso sentir emociones. Es importante distinguir, discernir, dar nombre a aquello que nos emociona. Distinguir en caso de que se apodere de nosotros para poder así transformar, menguar y equilibrar.

 Muchas de las emociones son reactivas, es decir no hay un espacio entre aquello que produce la emoción y la reacción ante ello. El yoga te crea el espacio, y donde hay espacio hay aire, y donde hay aire hay vida.  En lo anquilosado, en la inmovilidad y repetición que produce apegarse a una emoción dañina simplemente su propia estrechez te impide actuar con cierta claridad. No hay horizonte. Eso es el chicle emocional. Lo llamo así porqué te quedas apegado como una lapa, y lo masticas y lo masticas reiterando su sabor dañino.

Somos algo más que la emoción, y desde ese centro podemos estar atentos. Lo importante es darnos cuenta de ese centro, darnos cuenta que existe. Una vez que lo sintamos, alimentamos sin parar ese sentir y de ese sentimiento que nos invade nace una nueva forma de llevar la vida, esta vida tan hermosa. Entonces las emociones buscan un espacio propio dentro de nosotros, un espacio que es nuestro corazón, es el corazón el que las filtra dándoles otro sabor, otra proyección, otra realidad.

Lévon Minassian- Concierto


domingo, septiembre 16, 2012

Sintiendo la postura





En clase practicamos mediante posturas o asanas. ¿Qué entiendo por asana?.

El yoga es un estado del sentir. Es un despertar de nuestra sensibilidad. Un viaje hacia nuestro corazón.
Asana no es ser flexible, no es perderse en la forma. ¿Qué quiero decir con esto? quiero decir que estar en postura no es llegar lo más lejos posible, tampoco torcerte de los modos más inverosímiles. Es un aprender a estar, a ser. Es comprender como eres.

Cuando estamos en postura es importante no estar tanto en lo mental, en la proyección, en la forma, en lo que crees que es la meta. Es que simplemente en postura no hay meta, hay viaje.

Vayamos al grano: Estamos en postura, sentimos el cuerpo, sentimos la respiración y centramos la atención en lo que nos transmite en ese momento nuestro cuerpo y nuestra respiración. Según practicamos el cuerpo se amplia, es decir cada vez somos mas conscientes de nuestro cuerpo, de sus músculos, de sus partes,de sus fibras, y nos damos cuenta que para mantener la postura todos han de ayudarse, de compensarse, de entenderse.

Si estamos perdidos en la forma, en el final, todo será esfuerzo y quien actué, el protagonista será el ego, el afán, la lucha, el querer demostrar algo. Lo importante es restarse importancia personal, es abandonarse a sentir lo que eres. Entonces vamos comprendiendo que sólo algunas partes son mas necesarias que otras para mantener postura, pero todas participan pero a su modo, aportando cada una su granito de arena.

La respiración nos comunica directamente con nuestro cuerpo, diría que con nuestro espíritu. Ella insufla vida a cada una de las partes, relaja allá donde hace falta, da tono allá donde es necesario. La respiración también es un eje importante en la atención, en la actitud interna que hay que mantener, en el recordatorio permanente de ese viaje en el presente que haces en ti. La respiración regula tu actuar, tu energía, tu emoción y tu calma.

Todo ello y mucho más es asana. Es un comprender. La postura se comprende, no se alcanza. Lo que antes eran fragmentos dentro de ti adoptan una unidad. Tu verdad no sólo lo da lo mental, tu cuerpo también habla, tu respiración también habla.

Sólo hay que empezar, ser constante, honesto contigo mismo. El objeto de la práctica eres tú. Tú sientes sobre ti mismo, tú eres quien aprende de aquello que observa y siente.

Sin sentir no hay yoga, hay otra cosa.

Y entonces según profundizas en asana, en la comprensión de tu actitud, cuando estás en postura las capas se van rompiendo, y oleadas de sensibilidad, de vida te enseñan a ser un poco más libre, un poco más pacífico, un poco más paciente, un poco más comprensivo, un poco de algo más de aquello que no eras antes, o por lo menos te enseña a comprender por que no eres a veces pacífico, ni paciente, ni comprensivo. Da luz a lo que eres, ilumina lo que sientes, y eso, es cojonudo.

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Huelva

Sugar Pie Desanto- "Baby what you want  me to do" and "Rock me baby"


sábado, agosto 25, 2012

Al alba

Poco antes del alba abro los ojos; todos los días. Me levanto silenciosamente, y en la oscuridad de la noche, bajo a la calle a coger el coche. Las calles vacías, el viento es rico, llega desde el mar.

Voy por la autovía, lentamente, disfrutando del viaje de la vida.Avanzo por la noche mientras la oscuridad se va difuminando. Inspiro sintiendo el día.



Llego al campo y sigue oscuro. Los perros me saludan. Desde lo lejos las burritas rebuznan.

Me pongo a realizar labores de campo: a regar, a dar de comer a los animales, o podo un 
arbolillo. A crear y a plasmar los sueños; mientras el sol se asoma por el horizonte.

Centrado en el disfrute. Centrado en lo que hago. Respirando el día. Sintiendo la vida. Desayunando mi espacio, mi momento, mi tierra, mi ser.

Después de un par de horas, vuelvo a la ciudad. La gente ya levantada inicia su día. Los coches con su ruido de zig zag, hay que ir a trabajar.

Desde niño siempre he creído que la vida es para vivirla, y cada momento me gusta exprimirlo, buscar aquello que me alimenta y me hace feliz, buscarlos dentro de mi, escucharme, y de esa escucha surge lo que me equilibra, lo que me mantiene en mi alegría, en un centro, centrado en mi presencia, entregado a mi vida.

De la presencia nace la entrega, de la entrega conectas con tu felicidad. Hay que entregarse a la vida, aceptar su presencia, no resistirse, y así tu presencia se une a una gran presencia, la gran presencia que es esta vida tan hermosa, esta realidad tan maravillosa.

Trumpet Battle- Gillespie,Eldridge, Buckner,Coleman

martes, agosto 21, 2012

La burrita Etiopía



La pequeña burrita llamada Etiopía ha llegado a casa. Tiene cuatro meses y acaba de destetar. La foto está tomada el día que nació, ahora está un poco más grande, y simplemente es un ser maravilloso que ha llegado a casa.

Es una burrita andaluza, descendiente de todos aquellos burritos que poblaron estas tierras durante siglos. Ahora simplemente están desapareciendo, porque no tienen uso. Pero bueno, hay algunos enloquecidos, entre los cuales me encuentro, que aman estos animales y mi afán es criarlos, aprender de ellos todo lo que pueda.

Es un oso de peluche, en cuanto ha llegado ya ha hecho muy buenas migas con la burra Coquelico, y están todo el día juntitas. Como estoy domando a Coquelico, ya he empezado a domar a la pequeña. Ese domar es simplemente que se acostumbre a mí. Nada más. Luego seguirán los siguientes pasos.

Hay que acariciarlas mucho, hablarlas, y Coquelico me está ayudando mucho enseñándole cositas. La burrita sigue a todos los lados a Coquelico. Hay que tener en cuenta que hasta hace nada bebía la leche de su madre, ahora aprende a comer hierba, aprende a ir con una cuerdita, aprende a defenderse sola y ahí juega un papel muy importante su compañera.

Ahora en septiembre Coquelico tendrá cuatro años y medio y la cruzaré con un burro andaluz. Etiopía seguirá el mismo proceso, cuidarla durante cuatro o cinco años hasta que se encuentre en condiciones para procrear.

Insisto, todo es un aprendizaje, entre peluches.
Voy alborozado al campo para jugar con ellas, que corren entre las gallinas haciendo todas las travesuras que pueden. Las miro y disfruto tanto....

Sinead O´Connor-Nothing compares to you

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