domingo, septiembre 16, 2012

Sintiendo la postura





En clase practicamos mediante posturas o asanas. ¿Qué entiendo por asana?.

El yoga es un estado del sentir. Es un despertar de nuestra sensibilidad. Un viaje hacia nuestro corazón.
Asana no es ser flexible, no es perderse en la forma. ¿Qué quiero decir con esto? quiero decir que estar en postura no es llegar lo más lejos posible, tampoco torcerte de los modos más inverosímiles. Es un aprender a estar, a ser. Es comprender como eres.

Cuando estamos en postura es importante no estar tanto en lo mental, en la proyección, en la forma, en lo que crees que es la meta. Es que simplemente en postura no hay meta, hay viaje.

Vayamos al grano: Estamos en postura, sentimos el cuerpo, sentimos la respiración y centramos la atención en lo que nos transmite en ese momento nuestro cuerpo y nuestra respiración. Según practicamos el cuerpo se amplia, es decir cada vez somos mas conscientes de nuestro cuerpo, de sus músculos, de sus partes,de sus fibras, y nos damos cuenta que para mantener la postura todos han de ayudarse, de compensarse, de entenderse.

Si estamos perdidos en la forma, en el final, todo será esfuerzo y quien actué, el protagonista será el ego, el afán, la lucha, el querer demostrar algo. Lo importante es restarse importancia personal, es abandonarse a sentir lo que eres. Entonces vamos comprendiendo que sólo algunas partes son mas necesarias que otras para mantener postura, pero todas participan pero a su modo, aportando cada una su granito de arena.

La respiración nos comunica directamente con nuestro cuerpo, diría que con nuestro espíritu. Ella insufla vida a cada una de las partes, relaja allá donde hace falta, da tono allá donde es necesario. La respiración también es un eje importante en la atención, en la actitud interna que hay que mantener, en el recordatorio permanente de ese viaje en el presente que haces en ti. La respiración regula tu actuar, tu energía, tu emoción y tu calma.

Todo ello y mucho más es asana. Es un comprender. La postura se comprende, no se alcanza. Lo que antes eran fragmentos dentro de ti adoptan una unidad. Tu verdad no sólo lo da lo mental, tu cuerpo también habla, tu respiración también habla.

Sólo hay que empezar, ser constante, honesto contigo mismo. El objeto de la práctica eres tú. Tú sientes sobre ti mismo, tú eres quien aprende de aquello que observa y siente.

Sin sentir no hay yoga, hay otra cosa.

Y entonces según profundizas en asana, en la comprensión de tu actitud, cuando estás en postura las capas se van rompiendo, y oleadas de sensibilidad, de vida te enseñan a ser un poco más libre, un poco más pacífico, un poco más paciente, un poco más comprensivo, un poco de algo más de aquello que no eras antes, o por lo menos te enseña a comprender por que no eres a veces pacífico, ni paciente, ni comprensivo. Da luz a lo que eres, ilumina lo que sientes, y eso, es cojonudo.

Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Huelva

Sugar Pie Desanto- "Baby what you want  me to do" and "Rock me baby"


sábado, agosto 25, 2012

Al alba

Poco antes del alba abro los ojos; todos los días. Me levanto silenciosamente, y en la oscuridad de la noche, bajo a la calle a coger el coche. Las calles vacías, el viento es rico, llega desde el mar.

Voy por la autovía, lentamente, disfrutando del viaje de la vida.Avanzo por la noche mientras la oscuridad se va difuminando. Inspiro sintiendo el día.



Llego al campo y sigue oscuro. Los perros me saludan. Desde lo lejos las burritas rebuznan.

Me pongo a realizar labores de campo: a regar, a dar de comer a los animales, o podo un 
arbolillo. A crear y a plasmar los sueños; mientras el sol se asoma por el horizonte.

Centrado en el disfrute. Centrado en lo que hago. Respirando el día. Sintiendo la vida. Desayunando mi espacio, mi momento, mi tierra, mi ser.

Después de un par de horas, vuelvo a la ciudad. La gente ya levantada inicia su día. Los coches con su ruido de zig zag, hay que ir a trabajar.

Desde niño siempre he creído que la vida es para vivirla, y cada momento me gusta exprimirlo, buscar aquello que me alimenta y me hace feliz, buscarlos dentro de mi, escucharme, y de esa escucha surge lo que me equilibra, lo que me mantiene en mi alegría, en un centro, centrado en mi presencia, entregado a mi vida.

De la presencia nace la entrega, de la entrega conectas con tu felicidad. Hay que entregarse a la vida, aceptar su presencia, no resistirse, y así tu presencia se une a una gran presencia, la gran presencia que es esta vida tan hermosa, esta realidad tan maravillosa.

Trumpet Battle- Gillespie,Eldridge, Buckner,Coleman

martes, agosto 21, 2012

La burrita Etiopía



La pequeña burrita llamada Etiopía ha llegado a casa. Tiene cuatro meses y acaba de destetar. La foto está tomada el día que nació, ahora está un poco más grande, y simplemente es un ser maravilloso que ha llegado a casa.

Es una burrita andaluza, descendiente de todos aquellos burritos que poblaron estas tierras durante siglos. Ahora simplemente están desapareciendo, porque no tienen uso. Pero bueno, hay algunos enloquecidos, entre los cuales me encuentro, que aman estos animales y mi afán es criarlos, aprender de ellos todo lo que pueda.

Es un oso de peluche, en cuanto ha llegado ya ha hecho muy buenas migas con la burra Coquelico, y están todo el día juntitas. Como estoy domando a Coquelico, ya he empezado a domar a la pequeña. Ese domar es simplemente que se acostumbre a mí. Nada más. Luego seguirán los siguientes pasos.

Hay que acariciarlas mucho, hablarlas, y Coquelico me está ayudando mucho enseñándole cositas. La burrita sigue a todos los lados a Coquelico. Hay que tener en cuenta que hasta hace nada bebía la leche de su madre, ahora aprende a comer hierba, aprende a ir con una cuerdita, aprende a defenderse sola y ahí juega un papel muy importante su compañera.

Ahora en septiembre Coquelico tendrá cuatro años y medio y la cruzaré con un burro andaluz. Etiopía seguirá el mismo proceso, cuidarla durante cuatro o cinco años hasta que se encuentre en condiciones para procrear.

Insisto, todo es un aprendizaje, entre peluches.
Voy alborozado al campo para jugar con ellas, que corren entre las gallinas haciendo todas las travesuras que pueden. Las miro y disfruto tanto....

Sinead O´Connor-Nothing compares to you

jueves, agosto 16, 2012

En estado de agitación



Vivimos en estado de agitación. Nos hemos acostumbrado a dicha intranquilidad. Vivimos en una sociedad donde prima el estímulo externo.

Vamos corriendo por la vida de un lado a otro, sin tiempo nunca para nada.

Ese estado permanente de agitación produce enfermedad e infelicidad.

Estar intranquilo no nace de algo externo, es un estado de ser que nace de lo interno; pretendemos taparlo con la realización de muchas acciones de cara al exterior, pensando que con ello podemos ir taponando vacíos, pero es una carrera sin sentido, son satisfacciones transitorias.  La paz se encuentra dentro de uno. Hay que da la vuelta a la tortilla.

Es bueno disponer de espacio para atenderse a uno mismo, para observarse, para conocerse, para profundizar en nuestra propia alma. De ese estado de observación nace una semilla de calma.

Al estar sólo atentos a lo externo nos olvidamos de nosotros mismos. Es el olvido de lo que uno es, y así la vida parece una noria llena de luces de colores, cegados, sin parar de dar vueltas. Lo llamaría la amnesia vital o el colonialismo material.

 Permaneciendo un tiempo en nosotros  en calma nos daríamos cuenta de que tanto estimulo externo no es nada más que un escape, un globo sonda, un artificio. Nos daríamos cuenta qué es realmente lo importante en nuestras vidas, y entonces parte de nuestro actuar tendría otra luz, otra vibración, otra recepción.

Por otro lado se encuentra el desgaste permanente de ir en una noria creyendo saber que vas en una dirección, pero lo único que haces es perder energía y salud.

También creo que es importante saber, en el sentido profundo del término como somos en realidad, que es lo auténtico de nosotros.

El yoga es una ciencia basada en la experiencia, es decir, sólo cabe crecer interiormente experimentando. No hay artificio, ni tampoco norias, hay lo que hay, y lo que hay, eso eres tú.


"Escena final Blade Runner"

Artículo escrito por Carlos Serratacó 
Escuela de Yoga y Conciencia
Huelva





miércoles, agosto 15, 2012

Rutinas y sensibilidad




"Rutina: ( del francés. routine, de route, ruta). Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las  cosas por mera práctica y sin razonarlas. "


La mayoría de nuestras acciones son por rutina. Gran parte de nuestras emociones también lo son. Nos movemos en un universo de lenguaje, de respiración y de gestos corporales sujetos también a unos parámetros rutinarios.

Ello implica que nuestro universo e interpretación del mundo se basa muchas veces en esas características que se repiten.

El yoga al despertar la conciencia, es decir "el darnos cuenta", da luz a muchas de esas rutinas, y ese foco nos permite cambiar muchos de esos límites que nos trazamos.

No hay rutinas buenas ni rutinas malas, es el darnos cuenta lo que nos permite un punto de inflexión, de cambio. 

El yoga crea las condiciones para generar un estado de sensibilidad, nos despierta los sentimientos adormecidos ante tanta repetición, nos muestra nuestro corazón, nos comunica con lo íntimo. Nos abre la posibilidad de ver florecer emociones, de sentir sin filtros.

La rutina es un filtro o una capa del sentir. Solemos habitar en lo mental haciendo caso omiso de nuestro cuerpo, de nuestra respiración, de nuestros sentimientos más profundos. Pero lo mental no es lo único que podemos habitar. Podemos habitar también nuestro corazón.

Muchas veces observo en clase que cuando vamos a asana lo hacemos desde lo mental, volvemos a la repetición de lo conocido. Ahí suele primar el no darnos cuenta que es la respiración a la que hay que seguir, y es la respiración la que nos conecta con nuestro cuerpo, y de ese contacto nace el contacto con lo íntimo, con el espíritu, con el corazón, con la sensibilidad. Es decir cada respiración, cada inspiración y cada espiración es un viaje al sentir, donde lo mental sólo debería de valernos para dar un foco de atención a aquello que se despierta.

La postura o asana al ser una mera metáfora de lo vital nos hace ver en nuestra vida diaria hasta que punto estamos atados a rutinas de todo tipo que no nos permiten ver claramente lo que dice el corazón de los demás y lo que dice nuestro propio corazón.

La sensibilidad crece con la práctica, la práctica no deja de ser una rutina, la diferencia es el estar despierto, abierto, atento, sobre todo atento a ese presente que tenemos ahí delante. La atención es el quid. Vivo si estoy atento, y si a esa atención le sumo la entrega, y el abandono, todo fluye mejor.





Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Huelva

martes, agosto 14, 2012

El olor del tomate y el maíz guatemalteco


"....Somos hijos del maíz, constructores de surcos y de sueños, y aunque somos un país pequeño, ya contamos con más de mil inviernos, un millón de manos floreciendo, en la tarea de sembrar de abril a mayo, labrando, sembrando, tapiscando, desgranando, almacenando para la guerra y la paz..."
Poema de Luis Enrique Mejía

Hace dos meses empezamos a crear el huerto. Hemos plantado berenjenas, sandías, melones, tomates y pimientos, calabacines... Tenía muchas ganas de alimentarme con verduras de mi propia cosecha. Hay sueños que hay que ir cumpliendo, y a pesar del esfuerzo, son más las satisfacciones, que son todas, que cualquier otro tema.

Bien regado, con cariñó; bien cuidado, con amor; bien atendido, con atención; el huerto no para de dar verduras y verduras. Me encanta que no sean uniformes, me encanta que su color sea natural, me encanta que se pudran de inmediato si no las consumo.

Comemos verduras y frutas relucientes tan redonditas y tan geométricas de supermercado, que te duran lo indecible. Todo es tan "guay" y tan perfecto, que huele a chamusquina.

Antes del huerto buscaba en mercados locales, o en agricultores amigos la fruta y la verdura. No me gusta que todo sea tan procesado, con tanto intermediario, tanto negocio.

 Ahora con el huerto es el olor a tomate, a pimiento el que despierta mis sentidos, y el trato con la tierra me recuerda de donde vengo y a donde iré.

¿Tienes una macetita? po´  planta una verdurita. ¿Tienes agüita en casa? pues riégala un poquito to´los días. Y el contacto, el trato con todo ello te alegrará el día.

Este año sólo hemos recogido una sandía, hmmmmmmmmmmmm, deliciosa.

Regando el huerto aprendo a regar mi vida. Regando el huerto me doy cuenta lo que es importante en mis actos. Regando el huerto tomo contacto con la tierra huyendo de lo mental. Regando el huerto recupero mi esencia.





Tenía ganas de plantar maíz....
No sé por qué pero muchas veces se me aparece una imagen de cuando era niño en Lima, y había hecho una travesura inmensa, y unos perros me perseguían, y yo corría y corría en un campo de maíz, corría y corría entre tanto verdor apartando el maizal. Es una imagen que me alegra y me trae color.

El maíz es ancestral.

 Pues eso, me puse a buscar semillas, pero resulta que nuestras amigas las multinacionales han patentado la mayoría de las semillas, y las semillas nuestras de toda la vida, estan desapareciendo sustituidas por semillas manufacturadas. Esas semillas manufacturadas sólo dan fruto una vez, así a la siguiente cosecha tienes que volver a comprarla.

La zona de Beas y Trigueros fue muy rica en uva, en maíz, en trigo... Todo ello ha volado por intereses económicos y políticos.

Increíble pero no había semillas de toda la vida a pesar de la búsqueda.

Así que mi madre viajaba a Guatemala:

"¿Carlitos que quieres que te traiga?" me preguntó- siempre le pido regalos inusuales-
"Pues mira Má. cuando estés en un mercado local consígueme unas semillas de maíz morado."

Y ahí en el huertito, en Beas, crece y crece el maíz morado, alto, hermoso, libre de patentes, y ilusionados esperamos crezcan las mazorcas para guardar la semilla para el próximo año.

Y en botes voy guardando las semillas que me dan los amigos, o que me traen de viajes, no vaya a ser que me despiste y también eso desaparezca devorado por el egoísmo y la avaricia.


Stevie Wonder & Sting----Higer Ground and Roxane
http://www.youtube.com/watch?v=QsaWoSq-OBo&feature=related


lunes, agosto 13, 2012

Miedo a lo desconocido







"Vivir con miedo, consciente o inconsciente, es como vivir en la oscuridad, con un conflicto y una resistencia enormes. Cuanto mayor es el miedo, mayor es la tensión, mayor la neurosis, mayor el impulso de escapar."    Krishmamurti


Desde hace unos meses observo que hay más miedo en muchas personas, un miedo a lo desconocido. Un miedo que nace de los momentos que estamos viviendo.

 Me dicen "tengo miedo a no tener dinero para pagar las medicinas", y  les preguntó:
¿Si ahora no estás enfermo, por qué tienes  miedo? si hasta el día de hoy todo a ido bien.

"Tengo miedo a perder mi trabajo" me dicen, y les digo:
¿Si ahora tienes trabajo, por qué tienes miedo?

"Tengo miedo a perder todo lo que tengo", y les digo:
 Pero si estás bien de salud, tu familia está bien, todo va marchando ¿ qué vas a perder?

De este miedo al cual nos cuesta darle nombre, darle imagen, darle un sentido, tiene paralizada a muchas personas, y a otras las está haciendo caer enfermas, con ansiedad, con depresión. Todo de un miedo que surge de un ambiente donde todas las seguridades se ponen en duda, y eso genera miedo.

Por otro lado, este tema se junta a que queramos tener todo atado y bien atado, tener control sobre todo lo que ocurre. Todo encasillado y en su sitio. 

Ya hemos hablado alguna vez de ello, y volveremos hablar, pero está claro que la vida no podemos meterla en un bote, cerrar la tapa y tener todo en orden, por más que lo intentemos. Introducir la vida en un bote y tenerla clasificada resulta agotador, es un permanente hacer. Dedicado a tener todo controlado ¿Nos queda tiempo para nosotros, a pesar que creamos que lo que hacemos es por nuestro bien, nos queda espacio para conectar con lo íntimo de lo que somos?

¿Y qué ocurre si soy viento, y me dejo mecer alguna vez?

¿Y si me abandono un poco para empezar, y dejo que el día me traiga alguna sorpresita?

¿Y si me sorprendo y disfruto de no etiquetar por un rato, y juego a adaptarme a lo que ocurre?

El miedo pesa, es denso. El control me estrecha. Y todo ello me hace menos ligero para vivir la vida.

Al miedo hay que ponerle nombre, asumir lo que venga con coraje y vivir en presente lo que es, sin ficciones.

Al control hay que regarlo con agua, bañarlo en el mar y dejarlo llevar por las olas, arrullarlo. Agua saladita y canto de gaviotas.

Es importante reconocer los estados de acción y los de pausa, y equilibrarlos, sin caer como hacemos todos en un permanente hacer, que sólo genera vectores de acción que creemos poder sobrellevar.

Curiosidad y creatividad ante tanto pesar.
 Alegría y mirada clara al alba, sensación de que ha sido un día hermoso al dormir.

Huir de lo que pesa, reconocer el estado. No quedarse paralizado sin dar el paso. Andar y vivir aceptando la realidad, con la mirada hacia el horizonte, sin miedo.




Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Asociación Onubense de Yoga
Huelva, Agosto 2012 


jueves, agosto 02, 2012

En el cañaveral



Estuve en el Cañaveral. Allá en Cartaya. Buscaba cañas; cañas de bambú.

Una vez persiguiendo una intuición acabe en una aldea llamada Arg, siguiendo la road 1506, camino de Telout, de Ouarzazate, en un desierto, atravesando el Atlas. Dormimos en una Kasbah de adobe junto con el Tomasin y el Viledo. Rodeando la construcción había setos de cañas delimitándola, unidas en dibujos geométricos, era algo hermoso verlo.

En otro viaje, este más cercano, con Manuela, observé que para dar sombra a las parras habían construido pequeños sombrajos con caña en plena zona costera sin nada de vegetación, camino de Essaouira.

La caña como elemento para recuperar, la caña como seto, la caña como creador de microclima, la caña como recuerdo de viajes de crecimiento.

Soñando en julio, soñé con trabajar la caña. Y allá, a Cartaya, me fui con mi amigo Paco, a cortar cañas. El color te señala su dureza, cuanto más marrón, mejor. Empezamos a cortar las cañas de madrugada, varas largas, las cortábamos a un tamaño de dos metros. Luego había que limpiarlas y finalmente atarlas juntas haciendo un paquete cilíndrico. Hay que atarlas bien, pues al transportarlas en la "furgo" se sueltan. Las manos se cortan y se ponen rojas de sangre al trabajar con ellas, las heridas se tapan con papel, y seguimos apilándolas sin descanso.

Al llevarlas hacia la furgoneta lo hacemos entre los dos, pesan.

Dos "lokos" van por la carretera lentamente pa´que no se caigan, con la furgo hasta las trancas de cañas, de Cartaya a Beas. Resultaba gracioso.

Ahora cada vez que voy a casa, voy cosiendo las cañas creando un seto. Está quedando bonito. Es un trabajo muy muy lento. Me gusta lo lento. "La prisa mata, amigo" decían en Marruecos. Y ahí estoy cosiendo sediento, bajo el sol abrasador.

Soñando ya con hacer los porches con caña, los tejados para los gallineros. Hace calor...

Sunny-Bobby Hebb and Ron Carter
http://www.youtube.com/watch?v=uRWyxzmNdJc

Fotito de Paco atando cañas





sábado, julio 21, 2012

Tiempo de...


"La dimensión más alta de la vida espiritual es mushotoku, sin meta, sin provecho...0btener sin intentar obtener"   Taisen Deshimaru

Desde hace unos días disfruto de plenas vacaciones, hace mucho tiempo que no tenía esta sensación de disfrute:

-Tiempo de sentir el viento de madrugada

-Tiempo de cuidar del huerto, de regar mientras el sol quema. Regando la vida lo llamo.

-Tiempo de profundizar en el amor, de seguir aprendiendo amar.

-Tiempo de andar cada atardecer por una hermosa playa.

-Tiempo de la práctica de yoga entregado entre la arena.

-Tiempo de cepillar a Coquelico.

-Tiempo que se recupere mi cuerpo, mis músculos, mis huesos, mis células de tanta clase.

-Tiempo de soledad.

-Tiempo de vacío de mente. De los compartimentos obligados de la rutina cotidiana habitual.

-Tiempo de estudio, de ahondar en el conocimiento de uno mismo.

-Tiempo de reflexión pausada.

-Tiempo sin tiempo.

-Tiempo de abandono, de pleno fluir.

-Tiempo de pereza, de regodeo, de brisa.

-Tiempo de ralentizar cada momento.

-El momento como tiempo.

-El tiempo como el ahora.

-El tiempo no existe.

-Equilibrio íntimo en el vivir.

-Sorpresa serena permanente.

-Alegría.

Big Mama Thornton

martes, julio 03, 2012

La luz danza


Sentado, al final de clase, estamos en Savasana y en esa paz que todo lo invade; observo y siento el silencio. La luz, el sol, la madera, la brisa deciden sentir la calma conmigo y me dedican una danza.

Todo es sensible, todo tiene vida, todo se ofrece.


jueves, junio 21, 2012

Jugar a ser niño


"Y tú ¿Cuándo dejaste de ser un niño?"

                                                    ¿Cuándo perdimos nuestra capacidad de jugar?

                                               ¿Por qué siempre tan serios, tan perfectos, tan "apretaos"?

                                                       ¿Por qué tan responsables y controladores?

              ¿Y reírnos, reírnos sin parar como hacíamos de niños, dónde quedo eso?



"Enseñe mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo.
-¿Por qué me habría de asustar un sombrero me respondieron?.-
Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante.
....
Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnifica carrera de pintor....Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones."

El Principito- Antoine de Saint-Exupéry

Cuando era niño, ¿Era cierto qué?:

¿Imaginaba que era un rey en lo alto de un árbol, y junto con la pandilla, que el bosque era nuestro campo de sueños?

                                                                           ¿Perseguía saltamontes gigantes de un lado a otro?

                      ¿Pescaba peces de colores?

                                             ¿Oía a las tórtolas  ulular, y los perros eran mis amigos?

Sí, todo eso pasaba cuando era niño

Y un día empezaron a decirme: eso no eso no eso no eso no eso no..........

      ¿Detuvo tanta madurez y tanto pensamiento tu imaginación, tu capacidad de crear y de soñar?

 ¿Qué es la importancia, ser importante, alcanzar algo vacuo? ¿Con lo fácil que es empequeñecerse,     convertirse en un ser pequeño, jugar y reír?

¡¡No quiero territorios, no quiero enemigos, no quiero banderas; sólo quiero ser niño, y sollozar si hace falta!!

Y construir pequeños castillos de arena al lado de mar, esperando que llegue una ola, y los deshaga lentamente,  mientras asombrado, miro y miro, danzo  y danzo, río y río.

John Lennon-John Lennon
http://www.youtube.com/watch?v=XLgYAHHkPFs

Stand by me- John Lennon
http://www.youtube.com/watch?v=fYGoCNvTtqg&feature=related

miércoles, junio 13, 2012

Panza arriba se duerme mejó





El otro día fui a mi playita secreta, y sí, ahí, apoyado en un muro, durmiendo a pierna suelta, me quede observando al amigo de la foto.

¡Qué calma!
¡Qué relajación!
¡Qué saber estar!
¡Qué conciencia más tranquila!
¡Qué sueño mas reparador!

 Tanta gente sin dormir, tantas pastillas para dormir, tantas cosas que hacer, tanta importancia que alimentar, tantos sueños interrumpidos, tantos despertares quejumbrosos.

Y anda, ahí, "tumbao, hay un perro relajao".

Mientras me tomaba una cerveza oliendo a mar observaba detenidamente cualquier movimiento, cualquier detalle, cualquier elemento que me diera una pista de tal paz, de tal abandono.

Me gusta observa y aprender, y me di cuenta que la postura a cuatro patas boca arriba con apoyo lateral es una postura invertida que irriga a tope, y luego... eso de tener la tripita al aire, esa sensación de vulnerabilidad, de indefensión, de no protección... Esa posición sin miedo a perder ná.

Decidí llamar a la postura "la cucarachita", y si al despertar se movían las cuatro patitas pues mejó, para desperezar ese sueñito reparador.

Y a los pocos días tenía clase con mi amiga María, y al acabar la clase le dije:

-María he estado estudiando una postura ideal pa´ relajarse antes de dormir.

-¿Cómo es?

Nos tumbamos cada uno en la esterilla, y con las cuatro patitas pa´arriba los dos.

-Mantén de un modo relajado las patitas, no líneas rectas, todo curvo, que chorreen, date al abandono, siente tu respiración.

Y así estuvimos un rato... fabuloso."Y ahora movemos las cuatro patitas  a la vez, la cucarachita se llama"-le dije. Y movimos las cuatro patitas a ritmo entre alocado y abandonado riéndonos sin parar.

Quedamos al despedirnos que al llegar a casa cuando viera con su hija y su nieta practicarían la postura ipso facto.

Ayer al cruzarme con su hija, me dijo sonriéndome:

-Carlos nos encantó "la cucarachita", nos tenías que haber visto a las tres...

Buena Vista Social Club- "Candela"
http://www.youtube.com/watch?v=0DE3CTcGqCs&feature=related

Celia Cruz- "La negra tiene tumbao"
http://www.youtube.com/watch?v=imeXSRNRMeg



viernes, junio 08, 2012

Un día de texturas


"Donde faltan los signos imaginamos la nada, y donde no parece haber nada, nos apresuramos a colocar un signo de orden" 
Harry Pross-"La violencia de los símbolos sociales"


Llevo un tiempo más sensible, y trato de disfrutar de dicha sensibilidad todo lo que puedo. El otro día me planteé pasarlo bien con un nuevo juego, pues me encanta romper patrones, crear otros, y pasármelo bien, así que el juego era estar mucho más atento con todas aquellas texturas que sentía, o que tocaba o que veía, y así pase el fin de semana, muy atento y en plena presencia a todo ello. La sensación fue extraordinaria.

Simplemente voy a señalar aquello que me llamo la atención:

 -Sentir la plasticidad del cielo, sus colores, su escalonado de luz.

-Sentir mis manos tocando la tierra al preparar el huerto, lo áspero, luego lo suave al desmenuzar los terrones. Los diferentes estratos según la tocas y la manejas.

-El frescor del agua frente a la dureza solar.

-El hormigueo del trigo, como algo rápido y liso, su ruido, entre mis dedos antes de dárselo a las gallinas.

-El olor denso, profundo, desagradable que estrecha mis pulmones al salir de casa y pasar no muy lejos de las fábricas de madrugada.

-El olor transparente, profundo, frío que ensancha mis pulmones al volver por la noche desde el campo en la carretera de Beas

-El juego de colores de los diferentes pollitos que crecen por casa, el blanco puro, el blanco lechoso con motas negras, el negro azulado, el marrón claro degradado...al correr de un lado a otro, son colores los que corren, son colores los que se detienen a picotear.

-El brillo de las hojas a lo largo del día, su luminosidad que muta.

-La opacidad verdosa del agua de la alberca. Su densidad vital.

-La dirección y colocación de las piedras en el suelo, su irregularidad hermosa

-La suavidad que resbala del palo de madera del azadón, la frialdad del metal al tocarlo, el sonido de ruptura en la tierra.

-Lo regular y lineal de las hojas al acariciar los pequeños pinos antes de regarlos.

-Las no formas que crean formas de una diversidad de colores cuando me siento y observo el campo.

-Lo redondo de la fruta, de la ciruela al cogerla del árbol, su suavidad morada.

-La sensación de movimiento y quietud de Prana y Azabache, mis perros, y de Coquelico, la burra, volúmenes que sorprenden porque están y no están.

-El peso que adquiriendo la arena al mezclarla con un poco de cemento, y un poco de agua. Su cambio de color.

-La calidez al acariciar mi piel, las formas que coge al pellizcarla.

-Mis manos sintiendo la fuerza del suelo, la adherencia de mis dedos al hacer por la noche la postura del perro boca abajo, sentir esa fuerza que me recorre y crea espacio, donde me meto y disfruto. Mi cuerpo acurrucado, recogido, abandonado en la postura del niño al acabar el día.



Jefferson Airplanes-Good Morning  Vietnam




Satya, la verdad que surge de la postura (ética del yoga)


"Aquel estado en que la mente se serena por la práctica del Yoga, en que uno goza contemplándose a sí mismo, por sí mismo y en sí mismo, en que se conoce una felicidad inmensa...cuando en ese estado uno se ha establecido, jamás se aparta de la verdad; conquistándolo, no piensa uno más que pueda darse otra conquista igual.."   6.23 Bhagavad-Gita (Siglo V a.c)

En otros artículos hablábamos de Yama y Niyama. Dentro de Yama ya comentamos Ahimsa, la no violencia. Hoy comentaré algunas notas de Satya, la verdad. Recordamos que Yama y Niyama los entiendo como unos principios éticos que surgen de la práctica del yoga.

El yoga es algo lento, el proceso no es rápido y no hay fin, sólo hay un continuo viaje de ajuste. La constancia es lo que te va colocando en tu sitio. Cuando estamos en la esterilla vamos aprendiendo donde colocarnos, vamos aprendiendo como son las posturas, vamos aprendiendo a sentirnos cómodos en ellas, vamos aprendiendo a respirar, vamos aprendiendo a ajustarnos...es un continuo estado de aprendizaje.

En ese estado de aprendizaje vamos dándonos cuenta de cómo somos, es una carga de profundidad que no surge por arte de encanto, va gota a gota. Simplemente pongo atención en la postura, mi atención está en ello, pongo mi atención en cómo me siento, mi atención está en ello... . De ese estado de atención nace un estado de darme cuenta de cómo soy. Estoy sólo con la postura, estoy sólo con mi respiración, estoy sólo con mi cuerpo, estoy sólo con aquellas emociones y sentimientos que surgen de mi corazón. Estoy sólo con mi calma, con mi paz, para observarme en paz.

Me gusta la metáfora de ir esculpiendo una escultura, lentamente con tu cincel y tu martillo, sobre el mármol del ser, de ahí surge una figura hermosa, algo bello. Así se está en postura una y otra vez, pero es importante que sea con el corazón.

Ese contacto con lo íntimo de uno, es contactar con tu verdad. Es un hermoso reconocer.

Creo que es importante detenerse y reflexionar, ya sea en práctica o no, sobre lo verdadero de uno mismo:

 ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira?

¿Soy simplemente lo que dicen de mí?

¿Soy lo que esperan de mí?

 ¿Soy algo impuesto?

¿Qué imagen tengo de mi mismo y como me manejo con ello?

 ¿Soy valiente para reconocer mi verdad?

No voy a seguir con las preguntas, lo que me gustaría comentar es que es algo increíble ir reconociendo como eres, no todo es bueno, pero por lo menos estas ahí atento a ello, aprendiendo. Surge la aceptación  y la capacidad de transformación sobre una realidad profunda.

Muchas mentiras sobre nosotros mismo nos llevan al sufrimiento o a actitudes que nos hacen daño. En satya, la verdad sobre nosotros, el conocer lo que somos, nos fortalece, nos trae felicidad, te conecta con aquel ser que eres, te hace dialogar en la verdad de ti mismo, y no vives en un mundo de mentiras, de globos, no estás colonizado en el engaño.

Para acabar comentar que Ahimsa, la no violencia, aquel respeto que surge de la práctica, aquel amor profundo que surge de la postura está íntimamente ligada a Satya, la verdad. Si conoces tu verdad eres incapaz de hacerte daño, de vivir en la violencia sutil o grosera. Tu alimento es la vida.


Too Long-Yael Naim
http://www.youtube.com/watch?v=Kc6jmWh8aAE

lunes, mayo 28, 2012

Técnicas de meditación con la respiración


"Y, monjes, ¿cómo vive un monje contemplando el cuerpo en el cuerpo? He aquí, monjes, que un monje que se ha ido al bosque o al pie de un árbol o un lugar solitario, se sienta, cruza las piernas, yergue su cuerpo y fija la atención en torno a la boca: inspira atento y atento espira: 

Al inspirar profundamente, sabe: "Inspiro profundamente".
Al espirar profundamente, sabe: "Espiro profundamente"
Al inspirar ligeramente, sabe: "Inspiro ligeramente"
Al espirar ligeramente, sabe: "Espiro ligeramente"

Se ejercita así: Consciente de todo el cuerpo, inspiraré"
Se ejercita así: Consciente de todo el cuerpo, espiraré"
Se ejercita así: "Calmando la actividad corporal, inspiraré"
Se ejercita así: "Calmando la actividad corporal, espiraré"......

Buda-"Sermón sobre los fundamentos de la atención" (sermón pronunciado hace 2.500 años)

Vamos a comentar diversas técnicas basadas en la respiración para consolidar el acto de meditar. Todas ellas mediante la respiración.   Las condiciones para sentarnos a meditar ya las hemos comentado en otros artículos. Trata de estar lo más consciente posible, y ten calma para observar. Lo importante es el camino, no conseguir nada de nada, sólo trata de ser constante, no luches, sólo observa. Aprende de tu respiración. Te vas a distraer mucho, no pasa nada, eso también es meditación. Los pensamientos están ahí, pues vale, ellos también son parte de ti, igual que el silencio. Lo importante es la práctica, luego todo surge practicando.

-Centra tu atención en la respiración. Cuando inspires cuenta 1, cuando espires cuenta 2, cuando inspires cuenta 3, cuando espires cuenta 4, así hasta llegar hasta diez y vuelta a empezar. Si te distraes no pasa nada, vuelves a empezar.

-Centra toda tu atención en contar cada vez que inspiras: inspiras cuentas 1, inspiras cuentas 2, así sucesivamente hasta llegar hasta 10, luego vuelves a empezar.

-Centra toda tu atención en contar cada vez que espiras: espiras cuentas 1, espiras cuentas 2, así sucesivamente hasta 10, luego vuelves a empezar.

-Centra toda tu atención en el simple acto de inspirar, sólo observa, no cuentes,  trata de estar plenamente presente en observar la inspiración.

-Centra toda tu atención en el simple acto de espirar, sólo observa, no cuentes,  trata de estar plenamente presente en observar la espiración.

-Centra toda tu atención en el acto de inspirar y de espirar, sólo eso, nada más.

-Centra tu atención en como entra el aire por la nariz, tu atención por encima de la boca, en los dos orificios por donde entra el aire, nada más.

-Centra tu atención en como sale el aire por la nariz, tu atención por encima de la boca, en los dos orificios por donde sale el aire, nada más.

-Centra tu atención en como entra y sale el aire por la nariz, tu atención por encima de la boca, en los dos orificios por donde entra y sale el aire, nada más.

-Centra tu atención en la inspiración, en como entra el aire en tu cuerpo y lo recorre, nada más.

-Centra tu atención en la espiración, en como sale el aire de tu cuerpo y te vacías, nada más.

-Centra tu atención en como inspiras y tu cuerpo se llena de aire, y en como espiras y tu cuerpo se vacía de aire, nada más

-Centra tu atención en llenarte de aire y sentir la cualidad de la vida que te llena, nada más.

-Centra tu atención en vaciarte y sentir que te abandonas, que te dejas ir, nada más.

-Centra tu atención en llenarte de vida y vaciarte en abandono, nada más.

-Centra tu atención en que tu abdomen se llena de aire, suavemente, de un modo dulce. Nada más.

-Centra tu atención en que tu abdomen se vacía de aire, suavemente de un modo pausado. Nada más.

-Centra tu atención en tu abdomen. Observa como se llena y se vacía de aire. 

Es maravilloso.

La respiración nos muestra lo que somos, expresa nuestra realidad en este momento. Comprender eso es muy bello.

La respiración es paz, es calma, es comprensión, es presencia, es emoción, es sentimiento, es corazón, es unión...

A disfrutar.

John Lee Hooker and Carlos Santana- The Healer

miércoles, mayo 23, 2012

Corriendo hacia la zona cero



Las calles de Huelva están vacías de madrugada, me encuentro con un conocido:
-¿ Qué haces tan pronto por aquí?
Vengo de correr
-¿De correr? ¿Qué pretendes?
Avanzar
-¿Cómo que avanzar?
Sólo sigo mis pasos
Jeee, se rio mirándome extrañado
Me despedí y seguí mi camino


LLevo tres meses que salgo a correr. Cuando puedo. Llevaba un par de años que no podía hacerlo, pues me lesione, no haciendo yoga, sino danza clásica,  y la lesión ha durado lo que ha durado. Ha sido muy duro, mucho.

Eso me pasa por cumplir unos de mis sueños, hacer algo de danza clásica. Todavía recuerdo estar buscando zapatos de danza para mi pie, un 45. Y haciendo movimientos en punta bajo la estricta mirada de la profe. Estuvo divertido pero aprendí, y con creces que por mucho profe de yoga que sea, el entusiasmo me puede a veces. Moraleja, "La atención no se descuida, mejor acrecentarla"

Para correr tracé un plan, primero tenía que lograr cinco minutos sin que la lesión se resintiera. Y así estuve un mes, dolía pero tenía que llegar a los cinco minutos.

Luego andaba unos diez minutos, hacía la forma de tai chi, y volvía para casa.

Me gusta salir de madrugada. Cuando amanece, me maravilla ese cambio de la noche al día, el difuminado de lo oscuro a lo claro, la aparición de la luz. El sol que va alumbrando desde el lejano horizonte.

También me sienta muy bien ese silencio en la ciudad a esas horas. No hay ruidos, sólo lo pájaros que se despiertan alborozados de vida.

Poco a poco he ido subiendo los cinco minutos. Reduciendo los descansos. No haciendo mucho caso a una mente y a un cuerpo que están en la queja pues les gusta ciertas comodidades de dolor creadas por sus rutinas o patrones con respecto al correr.

La semana pasada salí a correr, con los cascos, con mis canciones de soul preferidas, y corrí y corrí, tranquilo, mi cuerpo, mi mente, mi respiración bailaban mientras corría. Era inmensamente feliz. Cuando me detuve habían pasado cuarenta minutos.

No llevo una rutina para correr con respecto a tantos días a la semana, sólo oigo a mi cuerpo y que el mínimo son dos días. Si mi espíritu pide más, pues más.

Estoy contento de disfrutar del correr, de poder mover los pies sin que algo chille desde la base de mi columna. He crecido mucho como persona en el proceso solitario de la lesión, y este resurgir equilibrado me sigue enseñando mucho.



domingo, mayo 13, 2012

Recibiendo ofrendas de la vida


"Cuide el sabio su mente, imperceptible, sutil, que vuela a su antojo; la mente vigilada aporta felicidad"  Dhammapada

Todo el día desde hace meses oigo sin parar hablar de economía de mercado, de crisis, y de lo mal que estamos. Bien, pero me encantaría oír hablar de otros temas. Por ejemplo de la importancia de estar atentos a pequeños detalles que nos muestra lo cotidiano, por ejemplo en el acto de dar y de recibir, de como la vida nos ofrece ofrendas permanentes  y como podemos ser recíprocos a todo ello.

Bueno empezaría diciendo que en la vida todo no es materialismo ni economía de mercado. Y es muy hermoso el acto de dar y recibir disfrutando de todo ello. A veces sólo tenemos que cambiar la perspectiva.

Para ser amable con la vida, con el vecino, con el amigo.... primero uno ha de ser amable con uno mismo. Es decir uno ha de respetarse, cuidarse, amarse, disfrutar de uno, para poder así disfrutar del otro.  El truco sería que si no me quiero, me resultará muy difícil amar a la vida y amar al otro, y en definitiva tener alguna capacidad de dar, de ser generoso.

También es bueno que ampliemos la mirada más allá de nosotros, por ejemplo: 

Si mi madre "me dio" a luz
Si el cielo "me da la luz y tanta belleza"
Si la luna "me ilumina la noche"
Si el árbol "me da" sus frutos
Si la lluvia "me da" agua para calmar mi sed
Si la tierra que riego "me muestra" su sonrisa en flores de mil colores

Y ahora más cercano:
Si el panadero trabaja toda la noche y me "ofrece y me da" su pan
Si el cartero me "da" las cartas
Si me "sonríen" en cualquier momento

O más íntimo:
Si mi pareja  y mi familia "me ofrecen" su amor
Si mis amigos y amigas me "dan" permanentemente muestras de su amistad

Quiero decir que permanentemente delante nuestro la vida "nos da" ofrendas, y estas ofrendas son un extraordinario alimento para ser felices en lo cotidiano.  Y observando estas ofrendas podemos aprender a respetarlas  y a ser conscientes de lo cojonudo que es estar agradecido a la vida, a que podamos sonreír, a que podamos mostrar nuestra felicidad, a que podamos agradecer al panadero, al vecino, al señor de la calle, los detalles que tiene con nosotros, y agradecer a la vida la vida que nos da porque la vida se vive viviendo y dando.

Bill Withers- "Who es He"








domingo, abril 29, 2012

Las resistencias y el fluir


"El agua en su quietud favorece todas las cosas, ocupa el lugar despreciado por los hombres, y así está cerca del Tao." 
                        cap.  LII   ;  Lao Zi "El libro del Tao"


Da lo mismo las dificultades que encuentre el agua en su camino, ella da con la vía adecuada y avanza. Recorre los valles, las montañas, los desiertos, cualquier lugar es bueno para no detener su andar.

Supongamos que nosotros a lo largo de un día vivimos muchas situaciones. Muchas veces nos quedamos "pillados" en alguna situación, emocional por ejemplo, y creamos un dique.

En un río cuando se forman pequeños diques, el agua no fluye, y se pudre. Son pequeños charcos que sólo una crecida los mueve, o si hace mucho sol terminan por secarse. Todo depende de la estación y del momento. En aquella agua que no se mueve no hay claridad, todo es denso.

A veces nos pasa lo mismo, no dejamos que las emociones fluyan, y eso es lo que llamo una resistencia, es como ese pequeño charco. Es una resistencia porqué sí hay un fluir, esa resistencia nos frena y nos comprime. Nos frena la capacidad de vivir la vida en plenitud, nos comprime por nuestra dificultad a verla y aceptarla.

Las resistencias se reflejan además en el cuerpo, se nos comprime. Los músculos pesan, duelen y no estamos cómodos con nuestro cuerpo que habitamos. Cuando algo se comprime, no hay espacio, y el espacio es fundamental para que haya aire, recorrido, campo virgen. Para que seamos flexibles y adaptables antes las diferentes situaciones que nos muestra la vida.

Nuestra respiración también se ve afectada por las resistencias, por los diques. El aire no recorre adecuadamente todos los canales de nuestro cuerpo alimentando y nutriendo a las células, y recogiendo los desechos que sueltan, y que soltamos con la espiración.

De todo ello, muchas veces surge la enfermedad, o la soledad, o las vueltas una y otra vez a los mismos patrones de sufrimiento.

El agua como decíamos siempre acaba por encontrar su sitio, por ello creo que es bueno reconocer nuestras resistencias, observarlas, darles nombre y tratar de fluir con el momento, no dejando que las resistencias "nos coman" la vida. Un buen truco es aceptar muchas veces aquello que ocurre, no exigirnos demasiado en todos los aspectos, darnos cuenta que el día se compone de resistencias y fluidez, ambas se compaginan. Avanzar reconociendo aquello que nos frena, que nos hace densos, que no nos deja ser nosotros mismos en esencia y  en presencia. Echarle valor a la vida, ser valientes y decididos,  trabajar la calma, ser aquella agua que fluye, y que en su andar recorre todo tipo de geografía hasta que llega al mar, sin mucho ruido, sin excesivo protagonismo, sin violencia innecesaria, con plena aceptación de lo que ocurre, con alegría.

First Aid Kit- "Caperucita"
http://www.youtube.com/watch?v=D6KwRTc7-ns

miércoles, abril 25, 2012

Un paso de cebra sin reactividad


"Cuando hay atención completa, no hay miedo. Pero el hecho presente de inatención engendra miedo; el miedo surge cuando eludimos el hecho, cuando escapamos de él. entonces, el escape mismo es el miedo"   Diario de Krishnamurti

Me gusta detenerme en los pasos de cebra. Sentir que el peatón tiene el derecho a cruzar la calle sin jugarse la vida en ello.

Normalmente el peatón alucina que un coche se detenga, y te miran asombrados dándote las gracias. No lo hago para que me den las gracias, simplemente porque hay que hacerlo, esa es la realidad que me gusta construir. Es decir, alimentar el respeto al peatón.

Las calles son de los ciudadanos, y el rey no es el coche, sino las personas de a pie.

El otro día iba conduciendo y delante mío tenía un paso de cebra. A un lado del paso de cebra una anciana, al otro una chica joven con un carrito con su bebito.

Detuve el coche,y apaciblemente espere a que pasaran tranquilas. El coche que estaba detrás mio empezó a tocar el claxon enloquecidamente, y su conductor, asomado a la ventana se dedicó a insultarme gravemente. No me sorprendí, tampoco me sentí afectado. Entiendo que el coche en algunas ocasiones es una prolongación de los instintos más básicos, es también un ente de dominación territorial, una prolongación de lo peor de nuestro ego.

Los insultos del conductor seguían, el claxon también. Me baje del coche, no para defenderme de los insultos. Así que me acerque al conductor y a los acompañantes y les dije:

" Me he detenido porque hay un paso de cebra. Acaban de pasar una anciana y una madre con su bebe"

El que dijera eso, le exaspero más, y siguió insultándome. Su gesto desencajado, su voz chirriante. Sinceramente era hasta gracioso. No sentía ninguna reactividad de responder a su agresividad, solo de señalarle la realidad, lo obvio, y eso era:  "que me había detenido porque había un paso de cebra".

Volví a mi coche y seguí mi camino.

El coche es una extraordinaria oportunidad, y una maravillosa herramienta para practicar el permanecer en paz, para disfrutar del viaje de la vida, incluso para intentar dialogar señalando la impunidad. Todo momento es bueno para trabajar la calma, pero escribo sobre este hecho cotidiano porque creo que muchas veces el coche se apodera de nosotros, y entonces nos convertimos en dueños de la impunidad, en señores de nuestro pequeño reino falaz. Y creo que al impune por lo menos hay que decirle que sea consciente de los derechos de los demás, y no permanecer impasibles ante ello. 

La situación me recuerda que no hay que tener miedo en señalar al impune. Que es maravilloso ir por el carril de los lentos, que hay que trabajar en la no reactividad en lo posible, en el no juzgar. Y que el coche también puedo usarlo con respeto y amor, en practicar mi paz, ya que es importante darse cuenta que el coche sólo es una herramienta, yo decido que uso le doy.

Michael Jackson: "Smooth Criminal"

viernes, abril 20, 2012

Por el río con Coquelico



Cuando hace buen tiempo nos vamos andar Manuela, el que escribe y  Coquelico por los caminos. Vamos buscando lugares "especiales". El propio andar y la intuición acaban por llevarnos a lugares hermosos.

A Coquelico le encanta andar. Es otro modo de domarla. Es importante se acostumbre a ir al paso. Es curiosa y nerviosa. Por ella saldría corriendo, pero he de llevarla atada en corto. Nos ha costado muchas salidas acostumbrarnos a andar tranquilamente. Hay que pensar que es una burra salvaje en proceso de doma, y hay que asumir que la tengo muy mimada, y ella lo sabe. Por lo que la combinación resulta curiosa.

Para domar hay que "trabajar" y "manosear" según los antiguos, es lo que me aconsejan los hombres ancianos a los cuales voy preguntando trucos para avanzar en la doma. Trabajar es que la burra realice actividades contigo, por ejemplo andar junto a ti. Y manosear sería ir hablándola y ser cariñoso con el animal. Que se acostumbre y que le resulte agradable tu presencia


Andando por los bosques y los caminos llegamos a una prado lleno de margaritas, y allí nos tumbamos. Coquelico comía golosa la hierba. La veía tan feliz, que digo : "La voy a soltar un poquito, que disfrute, y como está tan a gustito, y estamos aquí todos disfrutando pues seguro que se queda tranquilita pastando".


Y salió corriendo alborozada pegando patadas para un lado y a otro en cuanto la solté; "malditas ideas las mías-me dije", y en un momento ya había desaparecido por el bosque. Salí corriendo tras ella, parecíamos un gato y un ratón, pero en plan burro. Pues un "bisho" de estas características corriendo es como un tanque "panzer" de la segunda guerra mundial dispuesta a arrasarte, y más si está mimada y medio salvaje.

Finalmente nos pusimos de acuerdo Coquelico y yo, y acabamos el juego de cazarnos. Entre correr y correr llegamos a un campo de olivos precioso, a la orilla de un río, unos olivos ancianos, brillantes, llenos de luz y de verdor. Una capa de pequeñas florecillas rojas cubría el olivar. Era un lugar mágico. 

Y allí pasamos las mañana los tres, llenos de felicidad.

Los Ronaldos- "No puedo vivir sin ti" (repetimos pero en directo)

Los Ronaldos- "El Guru"

lunes, abril 16, 2012

Dibujando una clase de yoga



"Si la mente se estabiliza, el cuerpo se estabiliza" 
"Tal como respiras, tal es tu mente"
"Aliméntate de serenidad y gozarás de la calma"
                                                             Breves frases yóguicas 

Me gusta dibujar las clases de yoga. Todas las clases de estos años se encuentran dibujadas.

Al dibujar plasmo lo que quiero que sintamos en clase. Todas las clases tienen un sentido, y en esa acumulación de sentires y sentidos vamos trazando un camino entre todos.

Una clase de yoga ha de estar preparada, no es una sucesión de posturas o asanas pegadas unas a otras. Las posturas nos crean un estado de percepción, movilizan la respiración, las emociones, mueven determinados órganos internos, músculos, huesos, y educan nuestra mente hacia la atención entre otras características. Por lo que es importante dar "un sentido" a la clase de yoga.

Las asanas han de encontrarse escalonadas, y se tienen que equilibrar entre unas y otras. Escalonadas porque al tener un sentido nos dirigimos hacia algo, y una vez alcanzado ese algo, hay que bajar los escalones. Es decir una clase tiene un inicio, un centro y un fin. Tiene que estar regulada, equilibrada y compensada. No caben espejismos acrobáticos, ni musculares, ni emocionales, ni respiratorios.

Por otro lado, hemos comentado que nuestro cuerpo, mente y respiración mutan permanentemente, y se ven afectadas por las horas del día y por las estaciones. Esto quiere decir que una clase de yoga no es lo mismo impartirla a las  9 de la mañana y a las 9 de la noche, que a las siete de la tarde. Es decir hemos de adaptarnos a la estación de año y a la hora para la preparación de una clase. Adaptarnos a como nos encontramos y a las condiciones.

Una clase de yoga nos permite equilibrarnos, encontrarnos bien, relajarnos, disfrutar de lo que somos, y por ello todos estos detalles nos pueden ayudar a la práctica. El yoga expresa sentimientos, es importante entonces disfrutar plenamente de esa expresión.

Las posturas tienen contra posturas, es decir restablecemos aquello que ha cambiado, y también preparamos la siguiente postura. Esto quiere decir que las posturas se van alimentando unas de otras compensándose,  y se van neutralizando, igualando, equilibrando para que vayamos recuperando la normalidad en todos los sentidos. Uno al acabar la clase de yoga, ha de acabar bien. No desequilibrado.

Es importante crear un estado de escucha en la clase, una escucha  interior, que es ese estado de percepción que hablábamos, donde va surgiendo un "darse cuenta", un "estar abierto". Es muy hermoso que todo ello surja al educar la atención en la postura, que nazcan tantas maravillas. Es decir estoy en una postura, mi atención se encuentra en la postura, en encontrar apaciblemente mi lugar en ella, y de todo ello nace este estado de escucha. Y ahora, para que haya escucha, hay que crear unas condiciones de silencio interior. Y todo ello me hace sentirme bien.

Entre otro aspecto a destacar comentaría lo que denomino "el acto de reconocerse". En clase al crear ese estado de percepción apacible y relajado, amable y de empatía conmigo mismo, nace el acto de reconocer mi respiración, mi cuerpo, y eso es muy importante. Es decir puedo dialogar con mi cuerpo, con lo que soy amablemente, serenamente, y si yo me reconozco, a la larga reconoceré al otro, dialogaré con el otro de igual a igual, y sí, si siento mi corazón, si siento mi sensibilidad lo compartiré contigo, porque de una clase de yoga ha de nacer un compartir, primero con uno mismo, luego con el otro, y finalmente con la vida.

Sergent García- "Amor pa´mi"





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