lunes, agosto 13, 2012

Miedo a lo desconocido







"Vivir con miedo, consciente o inconsciente, es como vivir en la oscuridad, con un conflicto y una resistencia enormes. Cuanto mayor es el miedo, mayor es la tensión, mayor la neurosis, mayor el impulso de escapar."    Krishmamurti


Desde hace unos meses observo que hay más miedo en muchas personas, un miedo a lo desconocido. Un miedo que nace de los momentos que estamos viviendo.

 Me dicen "tengo miedo a no tener dinero para pagar las medicinas", y  les preguntó:
¿Si ahora no estás enfermo, por qué tienes  miedo? si hasta el día de hoy todo a ido bien.

"Tengo miedo a perder mi trabajo" me dicen, y les digo:
¿Si ahora tienes trabajo, por qué tienes miedo?

"Tengo miedo a perder todo lo que tengo", y les digo:
 Pero si estás bien de salud, tu familia está bien, todo va marchando ¿ qué vas a perder?

De este miedo al cual nos cuesta darle nombre, darle imagen, darle un sentido, tiene paralizada a muchas personas, y a otras las está haciendo caer enfermas, con ansiedad, con depresión. Todo de un miedo que surge de un ambiente donde todas las seguridades se ponen en duda, y eso genera miedo.

Por otro lado, este tema se junta a que queramos tener todo atado y bien atado, tener control sobre todo lo que ocurre. Todo encasillado y en su sitio. 

Ya hemos hablado alguna vez de ello, y volveremos hablar, pero está claro que la vida no podemos meterla en un bote, cerrar la tapa y tener todo en orden, por más que lo intentemos. Introducir la vida en un bote y tenerla clasificada resulta agotador, es un permanente hacer. Dedicado a tener todo controlado ¿Nos queda tiempo para nosotros, a pesar que creamos que lo que hacemos es por nuestro bien, nos queda espacio para conectar con lo íntimo de lo que somos?

¿Y qué ocurre si soy viento, y me dejo mecer alguna vez?

¿Y si me abandono un poco para empezar, y dejo que el día me traiga alguna sorpresita?

¿Y si me sorprendo y disfruto de no etiquetar por un rato, y juego a adaptarme a lo que ocurre?

El miedo pesa, es denso. El control me estrecha. Y todo ello me hace menos ligero para vivir la vida.

Al miedo hay que ponerle nombre, asumir lo que venga con coraje y vivir en presente lo que es, sin ficciones.

Al control hay que regarlo con agua, bañarlo en el mar y dejarlo llevar por las olas, arrullarlo. Agua saladita y canto de gaviotas.

Es importante reconocer los estados de acción y los de pausa, y equilibrarlos, sin caer como hacemos todos en un permanente hacer, que sólo genera vectores de acción que creemos poder sobrellevar.

Curiosidad y creatividad ante tanto pesar.
 Alegría y mirada clara al alba, sensación de que ha sido un día hermoso al dormir.

Huir de lo que pesa, reconocer el estado. No quedarse paralizado sin dar el paso. Andar y vivir aceptando la realidad, con la mirada hacia el horizonte, sin miedo.




Artículo escrito por Carlos Serratacó
Escuela de Yoga y Conciencia
Asociación Onubense de Yoga
Huelva, Agosto 2012 


3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bueno el video!ya se d donde sacas tus bailes jaja bs

Carlos Serratacó dijo...

he descubierto mi pequeño secreto..... no se lo digas a nadie

gele dijo...

juajuajua¡¡¡¡¡igualitos que tu¡¡¡¡¡que arte¡¡¡¡

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